Galicia, paraíso para observar aves

ANTONIO SANDOVAL REY

SOCIEDAD

MONICA IRAGO

Agosto es un mes ideal para ver especies procedentes de Siberia o Groenlandia

11 ago 2013 . Actualizado a las 13:42 h.

La observación de aves como pasatiempo gana cada año más aficionados. En varios países de Europa, y en Estados Unidos, las asociaciones de ornitólogos suman cientos de miles de miembros.

Las aves son fáciles de ver y escuchar. Su observación pone a trabajar no solo nuestras piernas y nuestra agudeza visual o auditiva. Es también un entrenamiento ideal para la memoria y para nuestra capacidad de apreciar emocionalmente el entorno, así como un aliciente para viajar. Pocas actividades reúnen tantas ventajas. De ahí que sean cada vez más quienes la practican. En este sentido, en Galicia estamos de suerte: nuestra diversidad de paisajes es ideal para iniciarse en esta afición. Y agosto es el mes perfecto para hacerlo.

Uno de los mejores destinos a nivel europeo en este mes es el cabo de Estaca de Bares. Los días de viento del oeste y del norte pasan ante él miles de aves marinas: alcatraces, págalos, pardelas, charranes? Cada vez vienen más turistas extranjeros a disfrutar el espectáculo. Solo hay que sentarse frente al mar y observar el paso de las bandadas migratorias. Algunas vienen de Siberia. Otras, de Groenlandia. Otras más van rumbo a la Antártida. Deje que su imaginación vuele con ellas hacia esos remotos destinos.

También hay ya mucha movida en las rías y los estuarios. Comienzan a pasar por allí correlimos, zarapitos, agujas, archibebes, chorlitejos y otras zancudas. Suelen detenerse lo mínimo para descansar y alimentarse antes de continuar su viaje hacia costas africanas. Las rías de Ribadeo, Foz, Ortigueira y O Burgo son tan buenos lugares para observarlas como los humedales de A Frouxeira (Valdoviño), Baldaio (Carballo), el estuario de A Insua (Ponteceso y Cabana de Bergantiños), Carnota, Corrubedo (Ribeira), O Grove, el estuario del Miño? A veces aparecen allí ejemplares norteamericanos rarísimos en Europa. Algunos ornitólogos pueden entonces hacer cientos de kilómetros para acudir a fotografiarlos.

Si opta por zonas de montaña como Ancares o el Macizo Central de Ourense, o incluso de media montaña como O Xistral, o A Faladoira, en A Coruña, igual encuentra algún buitre leonado y otras aves rapaces. En campiñas y bosques, además, atención desde mediados de mes a si aparecen mosquiteros musicales y papamoscas. Como muchos otros pájaros, van rumbo al sur del Sáhara.

Prismáticos y una guía

Si le apetece probar este pasatiempo, hágase con unos prismáticos y una guía de aves, y salga a pasear cerca de donde esté veraneando. Así se familiarizará con las especies más comunes. Las mejores horas son tras el amanecer y cayendo la tarde.

En dos o tres días descubrirá que es mucho más fácil y divertido de lo que parece. Será el momento de que pruebe a visitar lugares algo más distantes, en busca de especies exclusivas de diferentes hábitats. Durante sus paseos recuerde que es fundamental no molestar a las aves para que no se asusten y, sobre todo, que las más viajeras puedan descansar.