Francisco Polo, de Change.org: «Ofrecemos poder a las personas»

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

Francisco Polo, responsable de esta plataforma en España, afirma que pretenden ser intermediarios entre los ciudadanos y los gobernantes

10 jun 2013 . Actualizado a las 13:29 h.

Change.org se ha convertido en la mayor plataforma de cambio social en Internet del mundo y buena parte de su éxito radica en España, donde se fusionó hace dos años con Actuable, fundada por Francisco Polo. Hoy cuenta en nuestro país con cuatro millones de usuarios y su director participó en el congreso #InLugo, donde explicó el fenómeno social de su web y cuáles son sus objetivos.

-En el contexto de crisis actual, ¿ustedes son más necesarios que nunca?

-En España se están dando los pasos para que la gente cambie el orden de las cosas. La mayor parte de las peticiones que tenemos tienen que ver con los problemas de justicia económica, la corrupción o la lucha contra los recortes, pero no con el enfoque de terminar con los recortes en abstracto, sino que la gente, por ejemplo, da a conocer el caso de un colegio para personas disminuidas de su ciudad que saben que están abocados al cierre por la falta de dinero e inician una campaña para que se salve ese centro. Y así, cientos de campañas que consiguen aliviar efectos concretos de los recortes.

-¿Qué porcentaje de «victorias» tienen?

-Tenemos miles de nuevas peticiones y el porcentaje de victorias es pequeño, pero cada vez es mayor. Ya estamos en un ritmo de una al día en el mundo y en España varias a la semana. Hay victorias a medio plazo, porque conseguimos que la gente se esté dando cuenta de que puede cambiar las cosas. Creo que estamos provocando un cambio cultural, que la gente deje de verse como un sujeto pasivo de la sociedad y empiece a ver que tiene la capacidad para cambiar las cosas. Sabemos que el cambio es perfectamente posible y desde Change.org ofrecemos el poder a las personas para el cambio.

-¿Temen la regularización de las redes sociales para evitar esta participación ciudadana?

-No nos hemos visto en ese problema. Por ejemplo, estamos en China, pero sabemos que en esos casos protegemos sus identidades. En el caso de España, vemos que hay separación entre la ciudadanía y los gobernantes. Nosotros ocupamos un espacio intermedio, acercando a la gente a los políticos, y ahí nuestro modelo no es el de las iniciativas legislativas populares, sino que iniciamos una campaña para generar presión pública y mediática para que se convierta en un cambio en concreto. No somos una oenegé, sino una empresa social con el fin de dar el poder a la gente.