El pontífice a su hermana: «Las cosas se dieron así y no hay más que aceptarlas»

Agustín Botinelli BUENOS AIRES / CORRESPONSAL

SOCIEDAD

19 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

María Elena Bergoglio reveló que el domingo recibió una llamada del papa, su hermano, desde el Vaticano. Contó que se ilusionó con un posible reencuentro que aún no tiene fecha: «Solo Dios sabe cuándo podré verlo», dijo.

El pontífice le transmitió que estaba «muy bien», tres días después de su elección. «Atendió el teléfono mi hijo, dijo ?¡oh, tío!? y, al oírlo, se me vino el mundo encima. Estábamos muy emocionados los dos», contó María Elena.

«No sé cómo logró comunicarse. Me contó que estaba muy bien, que las cosas se dieron así y que no hay más que aceptarlas. Lo noté bien, solo transmitía alegría».