El hallazgo, pendiente de confirmación, abre una vía revolucionaria
05 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Una niña estadounidense podría haberse convertido en el primer bebé del mundo al que se le ha curado el virus del sida (VIH) mediante una triple combinación de fármacos antirretrovirales convencionales en las primeras treinta horas de su nacimiento. El anuncio fue presentado por un equipo de la Universidad John Hopkins en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas de Atlanta, la más importante del mundo en la especialidad.
Sin embargo, el hallazgo debe ser aún verificado por la comunidad científica internacional, lo que no será posible hasta que los investigadores presenten las pruebas en una revista especializada. ¿Estaba la niña realmente infectada cuando nació?, ¿se erradicó el virus o aún es pronto para determinarlo?, ¿sería, de confirmarse, un caso particular o abre la puerta a la curación real de la enfermedad? Son preguntas que aún necesitan respuesta, aunque el caso no deja de ser excepcional.
Primero porque la madre nunca fue tratada médicamente durante el embarazo y su infección no se le detectó hasta que se presentó al parto. Fue entonces cuando los médicos decidieron, como solución de urgencia, suministrar de inmediato antirretrovirales al bebé, de tal forma que a los 29 días del nacimiento el virus ya era indetectable, aunque se le siguió administrando tratamiento hasta los 18 meses. Ahora, con dos años y medio, lleva casi un año sin recibir fármacos. «Este es el primer caso bien documentado de cura funcional en un niño con VIH, lo que sugiere que la terapia antirretroviral muy temprana puede evitar el establecimiento de un depósito latente y lograr la curación en los niños», explica Deborah Persaud, la autora principal del estudio.
La terapia precoz eliminó el VIH antes de que formase escondites en el cuerpo, una especie de reservorios de células durmientes que vuelven a activarse en cuanto se deja de tomar la medicación. Los autores del trabajo aseguran, mediante distintas pruebas realizadas el primer mes de vida del bebé, que la niña sí estaba infectada y que el contagio ocurrió probablemente en el útero materno.
Habitualmente, a las madres seropositivas embarazadas se las somete a antirretrovirales para evitar la infección a sus hijos, lo que se logra en el 99 % de los casos. Es una medida preventiva muy eficaz, pero en el caso de la bebé americana se trata de una curación.
El paciente de Berlín
Hasta ahora solo se conocía otro hecho semejante, aunque distinto. Se trata de Timoty Brown, conocido como el paciente de Berlín, un hombre que se curó del VIH gracias a un trasplante de médula ósea a raíz de una leucemia. Las células del donante presentaban una mutación genética rara que impedía al virus penetrar en las células.
«El caso de la niña sí es muy interesante, y yo sí me creo que de verdad estuviese infectada, aunque no es un caso normal», explica Cristian Brander, director científico del Programa HIVACAT de Investigación y Desarrollo de la Vacuna del Sida, dirigido por IrsiCaixa y el Hospital Clínic de Barcelona-IDIBAPS. A su juicio, lo verdaderamente relevante sería «conocer cuál es el mecanismo en los niños que les permite controlar o eliminar el virus, porque si lo conocemos podría decirnos mucho de cómo atacar el virus, también en adultos».