Un término medio

SOCIEDAD

Entre la excelencia de la educación finlandesa y la ignorancia de Ana Rosa debe haber un término medio. También entre el plan que propone el ministro (de un Gobierno elegido por mayoría absoluta, cabe recordar) y lo que demandan profesores, rectores, padres y alumnos. ¿Es tan difícil el consenso? Educar en España es un problema de medios, de cualificación docente, de responsabilidad por parte de alumnos y familias, y de anteponer los intereses sociales a los políticos. Una reforma impuesta, cocinada por los técnicos de un partido y sin el apoyo de la oposición y de los principales afectados -los niños de hoy son los adultos del mañana- está condenada al fracaso. A ser «reformada» por el próximo Gobierno que toque.