Franco, un mal partido y poco viril

Antonio Paniagua / Colpisa

SOCIEDAD

Una biografía sobre Carmen Polo destaca que a su padre, de convicciones liberales, no le gustaba futuro dictador, al que veía como un «cazadotes»

04 dic 2012 . Actualizado a las 22:14 h.

Franco no era un buen partido. El padre de Carmen Polo no soportaba a ese 'comandantín' de poca talla y voz atiplada que ofrecía una imagen poco viril. Felipe Polo Flórez era un viudo joven de la alta sociedad asturiana, padre de cuatro hijos, la mayor de las cuales, Carmina, apenas tenía quince años cuando comenzó a cortejarla el que sería dictador y jefe del Estado. «Es fácil entender que él se enamorase de ella, una joven alta, esbelta, de pelo negro, que tenía algo de la belleza de las mujeres de Julio Romero De Torres», dice Carmen Enríquez, autora de Carmen Polo. Señora de El Pardo (La esfera de los libros), una biografía en la que se destaca que Polo ejerció su ascendiente sobre el Generalísimo para que fuera elegido Carlos Arias Navarro como sucesor de Carrero Blanco.

Pese a que don Felipe, de convicciones liberales, «no quería ni en pintura a Franquito», en el que debió de ver un «cazadotes», el comandante galanteó a una chica de posibles de «balcón a balcón», una adolescente que pronto abrazó la causa de su marido. Cuando se casó con Franco, Carmen desempeñó el papel de esposa tradicional, dedicada a las obras de beneficencia, una primera dama algo «ñoña», extremadamente religiosa que rezaba el rosario con cualquier pretexto y que exhibía una desmedida afición por las joyas, una pasión que indujo al pueblo a apodarla como «la Collares».

Durante la visita a España en 1947 de Eva Perón, que compitió con Carmen Polo en el lucimiento de joyas y vestidos, la argentina no se sintió nunca cómoda con la pacata esposa del jefe del Estado. Evita aplastó en belleza y 'glamour' a la española. La relación entre ambas no fue fácil. Polo se empeñaba en mostrarle el Madrid de los Austrias y los Borbones y Eva Duarte, fiel a su populismo, quería retratarse con obreros y enfermos en hospitales.