«Yo jugaba a ser Neil Armstrong»

carme lópez REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Científicos españoles hablan de cómo influyó el astronauta en sus carreras, mientras los homenajes se multiplican por todo el planeta

27 ago 2012 . Actualizado a las 20:36 h.

Solo la muerte de una leyenda hace estallar en todo el mundo un eco como el que provocó el fallecimiento de Neil Armstrong. Porque su «pequeño paso para el hombre», aquel «gran paso para la humanidad», dejó una huella imborrable en cientos de científicos que hoy marcan la pauta en el desarrollo de la carrera espacial.

«Yo jugaba a ser Neil Armstrong», comentó a Efe el portavoz de la Agencia Espacial Europea (ESA) en España. Pese a tener solo tres años en 1969, cuando este hombre pisó la Luna por primera vez, fue aquella imagen la que le hizo crecer rodeado de libros o juguetes dedicados a conquistar la Luna.

No fue el único. Porque para Felipe Gómez, un investigador del Centro de Astrobiología (CAB) que actualmente trabaja para el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (California), en la misión del Curiosity en Marte, la hazaña del Apolo XI lo convirtió en un adicto a los temas espaciales. «Para mí, desde pequeño, fue un héroe de leyenda», dijo. Y para Georgina Busquets, de la empresa especializada en satélites Astrium, aquello fue «el punto de referencia de la industria espacial».

La humanidad, pendiente de su hazaña

Esa marea de elogios desatada en España se unió a los múltiples homenajes celebrados en todo el mundo. La NASA colocó un extenso obituario en su web y los compañeros del Apollo XI, Buzz Aldrin y Michael Collins, también rindieron un tributo a su gran talento y a sus logros. «Cada vez que miro a la Luna, me recuerda el momento en el que me di cuenta de que aun cuando nosotros estábamos tan lejos de la Tierra como dos humanos jamás habrían estado, no estábamos solos», dijo Aldrin en un comunicado. Porque tenían a toda la humanidad pendiente de su hazaña. Y Collins, que se quedó en el interior de la nave, destacó que «su compañero era el mejor y lo iba a echar de menos».

Además el único cosmonauta polaco, Miroslaw Hermaszewski, declaró a la agencia PAP que «hasta que nuestro planeta se extinga se hablará de Yuri Gagarin, el primer humano en llegar al espacio, y de Neil Armstrong, el primero en pisar la Luna».

E igual que el sábado el presidente Obama dijo de él en Twitter que «es un héroe no solo de su tiempo, de todos los tiempos», ayer el responsable de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, aseguró que sus extraordinarios logros son y seguirán siendo una «fuente de inspiración para toda la humanidad».

Pero la muerte de Armstrong, el hombre que llevó a la NASA a adelantar a la URSS en la carrera espacial, coincide con una época delicada para la agencia norteamericana. Las dificultades para poder transportar a los astronautas hasta la Estación Internacional, para lo que debe contar con la ayuda rusa, o la falta de fondos para realizar un trabajo más profundo en Marte, son parte de sus obstáculos. Además ha de competir con la India y China.

En estudio

Y mientras todo eso ocurre, algunos creen que «el salto» fue en un estudio de filmación de Arizona. Los que defienden esa teoría aseguran que la NASA llegó a gastar ingentes cantidades de dinero para distraer a un público cansado de lo ocurrido en la guerra de Vietnam o para adelantar a la URSS.