Una cirugía que requiere de una enorme precisión

La Voz

SOCIEDAD

La cirugía en pequeños con un peso de ocho kilos requiere de una enorme precisión, ya que los cirujanos deben conectar los vasos sanguíneos del riñón que se trasplante, de dos a tres milímetros, con los del niño para que el órgano reciba riego sanguíneo y mantenga sus funciones. «Tenemos una apuesta clara por trasplantar el riñón cada vez en edades más tempranas para favorecer el desarrollo del bebé y que gane peso pronto», subrayó Antonio Alcaraz, del Hospital Clínic de Barcelona.