El príncipe dourado dos brancos tiene nuevas damas e cabaleiros
06 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Si Astérix y compañía lograron resistir a los romanos gracias a Panorámix y su pócima secreta, los gallegos tenemos el albariño para hacer frente a la crisis que nos acecha. Una copa de vino, un brindis con los amigos y una fiesta como la que esta semana se ha celebrado en Cambados ayudan a «manter viva a esperanza» en estos tiempos difíciles, decía ayer en Fefiñáns Alberto Núñez Feijoo. Hablaba no solo como presidente de la Xunta, sino también como Gran Mestre del Capítulo Serenísimo, una suerte de hermandad de cabaleiros y damas que han jurado «defender o albariño e telo como lexítimo señor de todos os viños do mundo cristián».
Siete nuevos miembros fueron bautizados ayer en Cambados. Beatriz Mato, Ana Turpin, José Masaveu, Rafael Ansón, Ramón Huidobro, Manolo Paz y Abraham Olano se vistieron la capa azul y marrón, hicieron sus votos, fueron tocados por la vid y bebieron una copa de albariño. Completados los misterios, todos pasaron a formar parte de una familia a la que ya pertenecen, entre muchos otros, el príncipe Felipe, Rajoy y Julio Iglesias. Vestir la capa no es solo un honor, recordó Feijoo a los nuevos. Y para imprimir aún más solemnidad al acto advirtió: «O mundo acabarase cando non haxa albariño». Para entonces, el cielo caerá sobre nuestras cabezas.