La maternidad subrogada, conocida popularmente como vientre de alquiler, es una práctica ilegal en España, pero son muchas las parejas y personas solteras que desean tener un hijo y sortean esta prohibición recurriendo a otros países e inscribiendo luego al bebé como propio en el Registro Civil.
Es difícil cuantificar el número de niños nacidos con esta práctica fuera de España ya que no existe un registro oficial. Los niños no se inscriben en ningún sitio como nacidos por vientre de alquiler, aunque algunas agencias que asesoran y apoyan a esas personas en el proceso han posibilitado el nacimiento de al menos medio centenar de niños en los tres últimos años. La ley prohíbe esta práctica, pero permite inscribir en el Registro Civil a estos niños, nacidos de al menos un español, si la mujer vive en un país donde es legal.