«Hay que concederse el derecho a la felicidad»

lorena franco bouza SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

Una depresión hizo que Pilar Lorenzo descubriese el poder terapéutico de una carcajada, lo que la llevó a convertirse en monitora de yoga de la risa

19 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Pura serotonina. Así es Pilar Lorenzo. Allí por donde pasa la carcajada fluye de manera espontánea. Podría pensarse que todo en la vida le ha venido rodado, pero esta antigua estilista también se ha enfrentado a momentos de angustia. Una depresión la desmotivó durante mucho tiempo. Gracias a la ayuda de su psicólogo conoció un antídoto para las penas tan sencillo como la risa, una terapia tan eficaz como seria que le permitió desembarazarse de las pastillas y conocerse mejor a sí misma: «La parte más hermosa de la risa es la comunicación con uno mismo. Empiezas a descubrir tus lados oscuros», afirma Pilar. Ver al enemigo de frente le enseñó cómo combatirlo y una vez ganada la partida a la tristeza decidió hacer de este peculiar tratamiento su profesión. Se convirtió en monitora de yoga de la risa y ahora ayuda a los demás a dominar el miedo. «Hay que atreverse a ser feliz. No hay que negar la realidad, pero hay que concederse el derecho a la felicidad», sentencia contundentemente. No se trata de que los malos pensamientos desaparezcan, sino de saber dominarlos: «Los que somos felices no siempre estamos contentos, simplemente no nos anclamos», dice.