A Leonardo, un afortunado uruguayo que ha construido familia en A Coruña, le gusta el silencio. Al menos el de su Audi, que venía gratis con aquel ejemplar de La Voz
29 jun 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Para encontrar a Leonardo no tengo que irme muy lejos. Esta vez, el viaje es breve y urbano. No importa. El A1 es perfecto para dominar la ciudad aunque, fuera de la hora punta, A Coruña no ofrece mucha resistencia. A cambio nosotros tampoco somos agresivos. Gracias al sistema stop-start y a la eficiencia del motor Audi, la bonita mañana coruñesa apenas se ve afectada por las emisiones de mi coche. Si todo el tráfico fuera tan eficiente, respiraríamos algo mejor. Pero claro, no todos los coches son iguales. El que yo llevo y el de Marcelo, sí. Son idénticos. El mismo modelo que alguien se embolsará mañana cuando La Voz entregue las llaves al ganador del segundo Audi A1 Attraction 1.2 de esta promoción que aún ni siquiera sabe que el coche es suyo.
Marcelo me espera a los pies de la torre de Hércules, donde alineamos a los dos gemelos para la sesión de fotos. «Yo estoy encantado -dice Marcelo, un profesional de la hostelería de 37 años, casado y con dos hijos-. Es muy cómodo, muy silencioso. Parece pequeño, pero si le pisás, responde».
-¿Argentino?
-Uruguayo.
Ponemos en común algunas experiencias con el A1 que, en su caso, maneja desde noviembre y con el que ya le ha dado tiempo a hacer algún viajecito: «Fuimos a Madrid y a Zaragoza con mucha comodidad y un consumo muy razonable. A los niños les gusta mucho, sobre todo al mayor. Está fascinado, porque es un fanático de los coches».
Marcelo lleva ya diez años en España y conoce La Voz desde que aterrizó en Galicia: «Nosotros la tenemos siempre en el restaurante, pero a cualquier sitio que vayas en Galicia, es el periódico que lees. A mí me gusta empezar por el final. Y la sección que prefiero es la de Deportes». También se tiene reservada la promoción de los coches: «Las hice siempre». Por supuesto, también la última: «Me faltaba un número, el 53, y salió el jueves. Llamé con el móvil de un compañero y me dijeron que lo sorteaban al día siguiente. Ese viernes era el cumpleaños de mi hija y, cuando me llamaron, no me lo podía creer. Pensaba que era una broma».
La fortuna
Pero no era ninguna broma. Y ahí está el brillante A1 negro para demostrarlo, junto al que me pasea por Galicia acercándome a gente con suerte a quien le cayó un coche de las páginas de La Voz. Marcelo incide en un discurso que ya he escuchado más veces en este Auditour: «Nunca me tocó nada, pero me considero muy afortunado con mi vida: tengo una mujer y unos hijos sanos. Tengo trabajo y una empresa que me trata bien. Lo tengo todo».
-Y encima le toca un coche.
Asiente con un gesto, sonríe y se va a trabajar en su A1. Hoy mismo, otro lector de La Voz recibirá esa llamada mágica: «El coche es suyo». Y si no es usted, no se preocupe. Aún quedan otros cuatro esperando. La forma de capturarlos está en el ejemplar de mañana de La Voz, con el que se entregará una nueva cartilla para jugar.
LEONARDO PORCELLI GANADOR DE UN AUDI DE LA VOZ
(A Coruña)