«Galicia era de las comunidades que menos dinero daban para complementar la beca»

La Voz

SOCIEDAD

Cada curso hay 2.000 estudiantes gallegos que aprovechan el programa Erasmus para estudiar un año en el extranjero. Dicen los promotores de esta iniciativa -que ha cumplido 25 años- que son el germen de la verdadera unión europea. Ana Balado, compostelana, ha sido una de estas jóvenes: estudió su tercer curso de carrera (Historia del Arte) en Perusa, una pequeña población universitaria del centro de Italia, donde ha establecido lazos de amistad con europeos de todos los puntos cardinales.

-Ha estudiado en Perusa, volvió a Santiago y ahora termina su carrera [es una licenciatura del plan antiguo, de la que dura cinco años] en Barcelona, con una beca Séneca. ¿Recomienda la movilidad internacional a otros estudiantes?

-Lo aconsejo en todos los sentidos, porque es una experiencia fantástica. A mí no me costó nada adaptarme porque además en Perusa, de 400 Erasmus, 250 eran españoles, así que era como estar en casa. Además, es una ciudad pequeña y manejable, y más barata que Roma, por ejemplo.

-Así que no tiene un pero eso de ser erasmus...

-Bueno, está mal lo de las ayudas, porque el dinero no te llega a nada. Al menos a los gallegos. Galicia era de las comunidades que menos dinero daban para complementar la beca del Estado. De la gente que yo conocí, gallegos y madrileños éramos los que peor estábamos, y andaluces y catalanes los que mejor. Pero quitando la cuestión del dinero, lo único malo que puede tener es la vuelta, que a algunas personas les cuesta más, adaptarse a la vida normal, a la realidad, después de ese año tan especial.

-Antes del año en Perusa, ¿había hecho algún curso en el extranjero?

-No. Bueno, en secundaria estuve diez días en Francia y otros diez en Inglaterra con estos intercambios que organizan los colegios, pero nada más. Además, al estudiar en Santiago ni cambié de comunidad. Por eso elegí Perusa, en parte. En mi facultad solo podíamos elegir entre Italia y Portugal, y a Perusa iban varias amigas mías, por lo que me animé. Me daba un poco de miedo ir sola.

-¿No tuvo problemas con el idioma?

-No, porque el año anterior hice un curso de italiano, de los que organiza la Universidade de Santiago, y una vez allí también iba a clases. Además, es un idioma muy parecido y había muchos españoles. No me costó nada adaptarme.

-¿Sigue en contacto con la gente que conoció en Perusa?

-Sí, de hecho mi novio es napolitano y lo conocí allí. Lo curioso es que él estudiaba Derecho y el año anterior al estar yo en Italia fue erasmus en Santiago de Compostela. Ahora él está en Valencia con una beca Leonardo [de prácticas en el trabajo] y yo en Barcelona.