Calcular la bajada de peso con realismo

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Crean una aplicación que tiene en cuenta el metabolismo de cada persona al configurar una dieta

25 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Investigadores estadounidenses presentaron en una de las reuniones más importantes del mundo en cuanto a avances científicos -la conferencia de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS por sus siglas en inglés)- un simulador de bajada de peso mucho más realista que los habituales.

La gran diferencia con respecto a otros modelos similares es que tiene en cuenta el metabolismo individual. Ya se sabe que dos personas pueden comer lo mismo y hacer el mismo tipo de ejercicio y una adelgaza más que otra. El motivo, dijo a la agencia AFP Kevin Hall -del Instituto Nacional de Diabetes y de Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (Niddkd por sus siglas en inglés)- es la velocidad a la que el cuerpo quema las calorías obtenidas; contrariamente a lo que opinan quienes tienen sobrepeso, ellos tienen un metabolismo muy eficiente, porque con menos calorías hacen más cosas.

Kevin Hall explicó que según el sistema actual, se calcula que si cada día se tiene un déficit de 500 calorías -bien por hacer ejercicio o por la reducción de la ingesta- al cabo de una semana se ha adelgazado casi medio kilo. Para el equipo de investigadores de Hall, se necesitan mil calorías menos al día para rebajar ese medio kilo a la semana, al menos esa debe ser la previsión inicial.

El simulador [ver gráfico, que incluye la web donde se puede consultar] «es una herramienta en la que la gente puede dar toda su información: edad, talla, peso y sobre todo estimación de su actividad física». «Este nuevo modelo permite simular los cambios que deben hacerse en la alimentación y al ejercicio físico para que una persona pueda alcanzar sus objetivos de pérdida de peso», precisó Kevin Hall.

La creación de este simulador fue el objeto de un estudio publicado en agosto del 2011 en la revista médica británica The Lancet, y del cual Hall es el principal autor. Por el momento -por ser algo complicado y estar en inglés- está destinado sobre todo a los profesionales de la salud a fin de «ayudarles a comprender la razón por la cual una persona pierde peso más rápido o más lentamente que otras cuando se someten a la misma dieta y tienen el mismo nivel de actividad física», explicó Kevin Hall, aunque puede servir de guía para cualquier persona para incluir la variable de la actividad física.

Cuenta la actividad física

Una de las partes más interesantes del simulador es precisamente eso. Varía las necesidades de calorías en función de la actividad física que se realice. Y además, «se puede saber lo que debe hacerse para mantener la pérdida de peso», agregó Hall. Y es que este es el gran problema de las dietas: «Puede ser clínicamente muy eficaz hacer que la gente pierda mucho peso en poco tiempo, pero el peso reaparece» después.

En el simulador, hay una parte para la información básica (a la izquierda) que permite incluir el nivel de actividad, tanto en el trabajo -no es lo mismo ser oficinista que jardinero- como para el ocio -hay cinco niveles de intensidad-. Esta parte indica cuántas calorías se consumen habitualmente para estar en ese peso.

En la parte central de la página se especifica la meta que se espera conseguir. Y en ella aparecen dos fases: cambio de peso y mantenimiento de peso. En estas pestañas se puede determinar la actividad física prevista. Por ejemplo, se puede añadir caminar -de forma ligera, intensa, correr...- durante X tiempo al menos una vez o más por semana. En ese sentido, los expertos recomiendan ser sinceros y realistas, porque de lo que se trata es de cumplir las previsiones para que la pérdida de peso sea la esperada.

La actividad laboral

En el simulador se incluye qué tipo de actividad se realiza en el trabajo -no es lo mismo ser oficinista que repartidor- y si se hace algo de ejercicio como ocio. Esta variante del deporte se incluye para calcular cuántas calorías se deben consumir durante la dieta y, después, para mantenerse.