Un estudio indica que el 27 % de las jóvenes de hasta 25 años siguen con una relación que no desean, y un 12 % dicen haber tenido miedo
12 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Un 27 % de las jóvenes españolas de entre 13 y 25 años dicen sentirse atrapadas en una relación amorosa que no desean; un 12 % reconocen haber sentido miedo de su pareja y un 6 % se ven como maltratadas. Estas son las conclusiones de un estudio realizado por Luis Rodríguez Franco, profesor de Psicología de la Universidad de Sevilla, que se acaba de publicar en la revista Journal of Clinical Health Psychology.
Rodríguez Franco, un experto en estudios de violencia de pareja, se vio sorprendido por los resultados: «Los niveles de tolerancia al maltrato en jóvenes de entre 13 y 25 años son sorprendentes. La tolerancia a situaciones de violencia [en muestras pre y universitarias] es elevada tanto en personas que se perciben como maltratadas como no maltratadas, especialmente en el caso de las mujeres», explicó. También apuntó que «no se trata de relaciones esporádicas» y «no es fácil cortar con el agresor».
Para conocer estos datos, el equipo de Rodríguez Franco desarrolló una encuesta basada en un programa propio de descubrimiento de la violencia entre las parejas jóvenes. Se llama Cuestionario de Violencia de Novios (Cuvino), está pensado para la gente joven y de cultura hispana. Las preguntas de este cuestionario [algunas de las cuales se reproducen en el destacado] tienen valoraciones diferentes e intentan encontrar a las personas víctimas de maltrato en la pareja, tanto a aquellas que se saben maltratadas como las llamadas «técnicamente maltratadas», que reconocen algún tipo de violencia pero no le ponen la etiqueta de maltrato.
De la coerción al desapego
El estudio de Rodríguez Franco se realizó por partida doble a partir del cuestionario Cuvino. En el primer grupo se entrevistó a 709 mujeres con una media de 18,5 años y se comprobó que el 6 % se reconocían maltratadas y un 71 % sufrían maltrato técnico, es decir, algún episodio de violencia por parte de su pareja, y obviamente no solo ataques físicos. Estos datos reproducen las conclusiones anteriores realizadas por el Instituto de la Mujer.
El segundo estudio se centraba en jóvenes estudiantes, 1.327, y se analizaron ocho factores: violencia por coerción, emocional, sexual, de género (por la simple condición de ser mujer), instrumental, social, física y por desapego.
Otro de los aspectos que se midieron en este trabajo es la edad de las afectadas. Los investigadores descubrieron que la edad de inicio de la relación problemática es temprana, y ya desde los 13 años hay amores conflictivos; en el caso de los chicos se detecta sobre todo a partir de los 16.
Al margen de la edad de inicio, lo que parece difícil es salirse de una espiral que amenaza con la integridad de la persona. Así, el 57 % de las mujeres que sufrieron algún tipo de violencia aguantaron más de un año antes de romper la relación y un 15 % superaron los seis meses.
En una gran parte de los casos el problema es que, precisamente, el nivel de información sobre qué es la violencia de pareja es muy bajo y solo se identifica con cierta claridad el maltrato físico. Todo ello hace que la sociedad tolere cierto grado de control de uno de los integrantes de la pareja sobre el otro, e incluso la detección de elementos claramente violentos -como criticar abiertamente al cónyuge delante de un grupo- se pasa por alto o se disculpa.