El mago Antón se niega a hacer desaparecer el A1: «¿E se non volve?»
16 nov 2011 . Actualizado a las 11:05 h.Nunca sabremos si el Mago Antón es capaz de hacer desaparecer un Audi A1. Sencillamente porque se niega a hacerlo. Podrá retirar de nuestra vista un camión, un elefante o quizá algo más voluminoso. Pero un Audi A1 no. Si coinciden con él no se lo pidan. Podría hasta enfadarse.
-¡Como vou! ¿E se non volve? ¿Quedo sen este cochazo?
Así que tendrán más suerte si le piden que haga desaparecer la torre de Hércules o el estadio de Balaídos. Pero no le menten el Audi, si acaso para hacer trucos junto a él. Dice que le inspira. «Con eses faros semella que che mira atentamente, que indaga onde están os trucos e fai que me esmere máis», razona el mago más popular de Galicia.
Opta por desaparecer él mismo. «Ale hop», y saluda entonces desde el asiento del conductor. Nada más sentarse comprueba el primer juego de ilusión que le brinda este moderno vehículo: «Dende fóra parece máis pequeno, pero cando entras é moi espacioso».
Arranca y comprueba lo silencioso del motor, con un consumo mágico: una media de 5,1 litros a los cien kilómetros. ¿Dónde está el truco? En la tecnología alemana de última generación.
El tacto del volante le recuerda la suavidad de los pañuelos de seda o el de los animales que saca de la chistera. «E querían que o fixese desaparecer...», rumia para sus adentros. Decide entonces apretar el pie derecho, pisa el acelerador hasta el fondo y esfumarse del lugar. Comprueba la excelente estabilidad del coche. A los pocos minutos regresa al punto de partida. Sale del coche y se dirige a los presentes: «¿Que? ¿Fixen ou non o fixen desaparecer?».