l trabajo aparecido en la revista médica Lancet viene a aportar más datos, todos en la misma dirección, sobre lo que desde hace años venimos denunciando los especialistas: que la obesidad es el problema de salud pública mas grave que tenemos en todos los países, y no solo en los desarrollados. Se da la paradoja de que en los países pobres hay tantos cientos de miles que se mueren de hambre como cientos de miles con obesidad, aunque un problema no ha sido erradicado y el otro ha surgido. Sobre cómo actuar es evidente que sin medidas de las autoridades sanitarias no es posible parar la epidemia ni prevenir su incremento, por lo que tal vez solo cuando los padres se den cuenta del problema presionarán a los políticos para que actúen. Por mi parte, mientras en ningún programa de los partidos políticos que concurran a las próximas elecciones generales figure la lucha y prevención de la obesidad, esto significara que no hemos logrado permear y concienciar a la sociedad del problema.
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