Ojoooo, hibridoooo... ¡A ras!

Toni Silva A CORUÑA/LA VOZ.

SOCIEDAD

La Voz somete al Toyota Auris a una exigente prueba de esfuerzo: le entrega el volante a Alberto Meira, reciente campeón gallego de ralis

20 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Vaya por delante que para la elaboración de este reportaje no se han infringido las normas de tráfico. Alberto Meira, flamante campeón gallego de ralis de asfalto, es un conductor ejemplar cuando se encuentra despojado de mono ignífugo, casco y un copiloto que le describa los metros que están por venir.

Le entregamos el Toyota Auris Híbrido en las serpenteadas carreteras de Caión (A Laracha), donde el piloto pontevedrés acomete a cincuenta por hora curvas que usted y yo tomaríamos a veinte (pero siempre dentro de la legalidad). Meira pasa y repasa la sinuosa entrada a la pintoresca localidad costera ante la mirada curiosa de algunos vecinos. Prueba los diversos modos de conducción que ofrece el coche que regala La Voz a sus lectores. Primero el EV, exclusivamente eléctrico; el ECO, una mezcla de ambos motores con poco consumo de combustible; y el Power, sin duda el que más exige al motor de carburante y, por qué no decirlo, el que mejor se adapta a la conducción del campeón gallego de ralis. Quizá el Auris no es el idóneo para ganar una competición de asfalto, pero todo se andará. «No sé qué marca es pero ya han preparado un híbrido World Rally Car, así que en breve lo podremos ver compitiendo en un mundial», indica Meira, que también aplaude la amortiguación del Auris: «No necesita barras antivuelco».

Mientras deja curvas a su espalda, dice que la «suavidad en la conducción es máxima». Otea el panel de consumos y vuelve a asombrarse. «El gasto es superreducido y muy consecuente con el medio ambiente, es claramente una apuesta de futuro... bueno, más bien de presente», explica. «Creo que si se cumplen las normas de conducción, si se respetan las señales de velocidad, se ha de visitar muy poco las gasolineras con el Auris Híbrido».

Por momentos acelera y por momentos frena. Cuando desacelera el salpicadero le anuncia que el motor eléctrico se está recargando con la energía cinética. Pregunta entonces por la potencia del motor de gasolina.

-Tiene 136 caballos.

-Bueno, no está mal. El mío de ralis anda por los 300, pero para ir por carretera 136 se bastan y sobran.