El Gobierno estatal de Río de Janeiro dota a los barrios más pobres de conexión inalámbrica y gratuita a Internet
03 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Si los ciudadanos de Río de Janeiro ya podían ir a la playa y conectarse a Internet de forma gratuita con su portátil, en poco tiempo podrán hacerlo desde su casa. Y es que el Gobierno de Río se ha propuesto llegar al cien por cien de cobertura inalámbrica en dicho territorio para el año 2013.
Tras haber dotado a las favelas de Santa Marta, Pavao-Pavaosinhos y Ciudad de Dios de este servicio público, le ha tocado el turno al núcleo de A Rocinha, donde residen unos cien mil habitantes, aproximadamente la población de la ciudad de Lugo.
El Plan Río Estado Digital, impulsado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología del Estado de Río de Janeiro y patrocinado por la Pontificia Universidad Católica, tiene como meta hacer accesible el uso de Internet a los más desfavorecidos. De esta forma se pretende que los niños de las favelas puedan alfabetizarse al tiempo que aprenden a utilizar las nuevas tecnologías.
Según los últimos datos del Instituto Datafolha de Brasil, actualmente hay un 59% de penetración de Internet en la población del gigante sudamericano, un 42% si no se tiene en cuenta a los menores de 16 años.
Estos datos sitúan a Brasil a la cabeza del Cono Sur en cuanto al uso de la Red, y es con diferencia el que más incremento porcentual de usuarios tiene.
En la actualidad, las 150.000 escuelas públicas existentes en todo Brasil se encuentran en proceso de digitalización a través de diferentes programas de iniciativa pública y patrocinados por entidades privadas.
Las previsiones del Gobierno brasileño son que en pocos años todo el sistema educativo estatal disponga de conexión gratuita a Internet, y que cada niño disponga de un ordenador portátil para poder trabajar.
Si los plazos de las autoridades brasileñas se cumplen, se habrá roto la teoría de la brecha digital, que auguraba un paulatino alejamiento entre países ricos, y por lo tanto con acceso a las nuevas tecnologías, y los pobres, incapaces de llevar la tecnología digital a su población por falta de recursos.
Por lo de pronto, los habitantes de A Rocinha gozarán del acceso a Internet que permitirá a los más pequeños sumergirse en la era de la comunicación y, con ello, empezar a derribar los augurios de quienes aseguraban que la información es solo para los privilegiados.