La Casa Real sueca ultima los preparativos para la ceremonia de esta tarde, en la que por razones ecológicas no se lanzarán fuegos artificiales, confeti ni globos
19 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Estocolmo ultima los preparativos para la boda de esta tarde entre la princesa heredera al trono, Victoria de Suecia, y su prometido, el empresario Daniel Westling, que congregará a la realeza europea y que pretende tener un sello ecológico. La Casa Real sueca advirtió de que, atendiendo a razones medioambientales, no se lanzarán fuegos artificiales, globos ni confeti durante los festejos por deseo de los novios.
La boda verde, como la han bautizado ya los medios de comunicación del país, culmina una historia de amor que comenzó en el 2001, cuando Daniel, de 36 años, se convirtió en entrenador personal de Victoria, cuatro años menor que él, en un gimnasio de Estocolmo.
La relación fue recibida con escepticismo por familiares y amigos, especialmente por el rey Carlos XVI Gustavo, por el origen modesto de Daniel, pero tras varios años de especulaciones se puso fecha al enlace en abril del año pasado. Se casan el mismo día en que lo hicieron los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia.
A la ceremonia, que se celebrará en la catedral de San Nicolás y será oficiada por el arzobispo Anders Wejryd, cabeza de la Iglesia luterana sueca, están invitadas 1.100 personas, aunque solo la mitad acudirán al banquete nupcial en Drottningholm, al que precederá un paseo en carroza descubierta por Estocolmo. La reina Sofía y sus tres hijos, la princesa Letizia, y el duque de Palma, Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina, representarán a la Corona española.