Benedicto XVI volvió a dejar constancia durante su segundo día en Portugal de un talante autocrítico que está definiendo la visita del Pontífice. Por la mañana, durante un encuentro en Lisboa con representantes del mundo de la cultura, asumió sin rodeos que la Iglesia católica «debe aprender la forma de estar en el mundo».
El Papa, según recoge la agencia DPA, reconoció que en la Iglesia «existe un conflicto entre presente y tradición» y agregó que para ella es preciso «aprender a estar en el mundo» antes de invocar el «diálogo respetuoso» entre las culturas y el «respeto por otras verdades».
La contundencia de sus palabras también se hizo sentir por la tarde, ya en Fátima, cuando instó a los sacerdotes a ser «leales» a la vocación, en un momento en que la Iglesia atraviesa una grave crisis tras los escándalos por la pedofilia de curas.
El mensaje del Papa llegó durante la celebración de las Vísperas con religiosos, seminaristas y diáconos en la moderna iglesia de la Santa Trinidad, de Fátima, uno de los dos templos que dominan la explanada del santuario y consagrada en el 2007 con ocasión del 90.º aniversario de las apariciones de la Virgen en 1917.
«La mayor preocupación de todo cristiano, en particular de las personas consagradas, debe ser la fidelidad, la lealtad a su propia vocación», declaró Benedicto XVI durante la ceremonia, según recoge AFP.
«La fidelidad a la propia vocación exige valentía y confianza, pero el Señor quiere también que sepan unir fuerzas, ayudarse unos a otros y apoyarse fraternalmente», agregó.
El Pontífice evitó esta vez abordar frontalmente el delicado fenómeno de la pedofilia dentro de la Iglesia, algo que sí había hecho el día anterior, pero pidió a los religiosos que «presten particular atención al debilitamiento de los ideales sacerdotales».
Al término de la ceremonia suplicó a la Virgen que los ayude «para que no falten vocaciones, para que no cedamos al egoísmo, a las seducciones del mundo y a las tentaciones del maligno».
Hoy, misa al aire libre
La jornada del Papa concluyó ayer con la bendición de las antorchas y con el rezo del rosario. Para hoy está prevista su segunda misa al aire libre, día en que los creyentes conmemoran la primera aparición de la Virgen en 1917.