Integración en tres dimensiones

SOCIEDAD

La Fundación Averhó ofrece formación especializada en animación 3D a lesionados medulares, una iniciativa pionera en Europa, según sus promotores

06 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Empresarios, médicos, docentes e investigadores de la Universidade da Coruña se han iniciado en un proyecto innovador que pretende ofrecer formación especializada a discapacitados físicos para lograr su integración laboral en el mundo audiovisual. La iniciativa llevada a cabo por la Fundación Averhó es pionera en Europa, según sus responsables.

El presidente de Averhó y director de la unidad de lesionados modulares del Complejo Hospitalario A Coruña, Antonio Rodríguez Sotillo, explica que la asociación pretende ofrecer trabajo «altamente cualificado a tetrapléjicos y parapléjicos». Sotillo aclara que no se trata de una «formación academicista, sino todo lo contrario, enfocada y dirigida hacia la práctica y el mundo laboral», que se realizará a lo largo de tres cursos.

Inscripción hasta el día 8

Celestino Hermida, secretario de la fundación y director de Area 5.1 Factoría Audiovisual, explica que la idea surgió «al comprobar las escasas posibilidades de acceso al mundo laboral de los discapacitados». Por eso la entidad busca a personas «con alta discapacidad» para lograr una mayor integración. Además, la formación de estos futuros alumnos es gratuita gracias a la financiación de empresas y de las Administraciones central y autonómica.

El plazo de inscripción para el primer curso ya está abierto y finaliza pasado mañana, día 8. Está previsto que el curso comience el 22 de febrero. La formación se impartirá en el Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos de Bergondo, donde se ofertarán 20 plazas. Hermida asegura que no conocen «en España ni en Europa una formación tan especializada ni de estas características dirigida a discapacitados físicos».

Sotillo insiste en que la novedad de estos cursos reside en lograr trabajo «altamente cualificado» para parapléjicos y tetrapléjicos a través de formación «absolutamente práctica» dirigida por profesionales del sector y «pensada para cubrir las necesidades de las empresas». El presidente de la fundación considera que «la integración social real nace de la integración en un puesto de trabajo», ya que «no podemos tener a pacientes en sillas de ruedas en puestos de trabajo mal remunerados porque se quedarán con su pensión contributiva de 400 euros».

Para los organizadores, la diferencia de este curso con una carrera universitaria radica en que esta formación se adapta a las necesidades del mercado: «Por eso nos permitimos decir que cuando nuestros alumnos terminen, tendrán garantizada su contratación».

Durante el proceso de selección, dichos alumnos deberán pasar un test para ver cuáles son sus habilidades concretas. Asimismo, un psicólogo estará presente durante las pruebas: «Buscamos a pacientes con alta discapacidad, a gente que, si no tiene esta oportunidad, es posible que no disponga de otras para trabajar», aclara Sotillo.