La Iglesia de la Cienciología fue condenada ayer en Francia por el Tribunal Correccional de París a una multa de 600.000 euros por estafa, pero se libró de la disolución que reclamaban la Fiscalía y las asociaciones antisectas. El principal dirigente de la organización, Alain Rosenberg, fue condenado a dos años de prisión condicional y 30.000 euros de multa por estafa en banda organizada, mientras que otros tres responsables fueron condenados a penas de prisión condicional y multas. El tribunal no dictó la prohibición de la Cienciología, al considerar que esa medida hubiera tenido efectos más perversos, ya que habría abierto la puerta a actividades clandestinas. Los jueces dictaminaron que será más fácil controlar las actividades de la secta si esta cuenta con una estructura legal, al tiempo que obligaron a la organización a que mejore la información a sus adeptos y la transparencia en sus cuentas. Los magistrados señalaron que la Cienciología había estafado como una banda organizada, al albergar una estructura destinada a desposeer de su fortuna a personas vulnerables. Las condenas, que llegan tras diez años de instrucción, responden a la demanda presentada por dos antiguos adeptos, que denunciaron una estafa de 21.000 y 49.500 euros en 1998. El veredicto del tribunal fue mucho más indulgente de lo que había solicitado la Fiscalía, que en su requisitoria del 15 de junio pasado pidió disolver la secta e imponerle una multa de cuatro millones de euros, además de penas más duras para sus dirigentes. Error de transcripción Pero los jueces tenían las manos atadas para disolver la Cienciología, a causa de una disposición legislativa adoptada en mayo pasado por los diputados que impedía disolver sectas por delitos de estafa. Esta enmienda, que pasó desapercibida durante su aprobación, causó un escándalo cuando saltó a la luz y se denunciaron «infiltraciones» de la Cienciología en el aparato legislativo galo. El Ministerio de Justicia aseguró que se trataba de un error de transcripción y prometió rectificarlo aunque sin carácter retroactivo, lo que cerró la puerta a disolver la Cienciología por este caso, como había pedido la Fiscalía. El abogado de la secta, Patrick Maisonneuve, anunció su intención de apelar la sentencia al considerar «contradictorio» la condena por estafa en banda organizada y reconocer su legalidad.