Los gallegos son un poco más piratas que la media nacional. Mientras en el conjunto de España se calcula que un 42% de los equipos informáticos utilizaron software ilegal en el año 2008, en Galicia el porcentaje subió hasta el 43%. Los especialistas consideran que esta variación no es alarmante, aunque sí lo son los datos globales españoles comparados con los de la Unión Europea y EE.?UU. Concretamente, los españoles piratean un 12% más que la media europea y un 22% más que la americana. A estas cifras hay que sumarles ese punto a mayores del porcentaje gallego.
Estos números se pusieron de manifiesto en la reunión informativa de la campaña 100% legal, todos ganamos que tuvo lugar en A Coruña. Allí, el subdirector general de Servicios para la Sociedad de la Información, Salvador Soriano, presidió una mesa en la que intervinieron también el subdirector xeral de Infraestructuras de la Xunta y el subdelegado del Gobierno, Adrián Lence y José Manuel Pose Mesura.
Precisamente Pose Mesura explicó que, hoy en día, «el empresario que no piratea duerme tranquilo, el otro sabe que en cualquier momento puede tener que pagar por ello». Por su parte, Salvador Soriano indicó que el principal problema es «que no se percibe el valor del software », entendiendo como tal tanto lo referido a los derechos intelectuales como el hecho de que con programas con licencia el trabajo es mucho más eficaz y, a la larga, más económico.
En el encuentro también estuvo Luis Frutos, presidente de la Business Software Alliance, que aseguró que el nivel de piratería que se registró en Galicia en el 2008 impidió que el sector facturase 28 millones de euros. «Una no facturación de ese estilo -señalan- significa una mayor precariedad en el trabajo de la empresa gallega y una pérdida de riqueza general de la sociedad gallega, porque hasta vía impuestos la recaudación de hacienda se refleja en toda la sociedad».
Pese a la dificultad de dar una cifra exacta, Luis Frutos estima que esa situación ha dejado de crear «entre 400 y 1.000 empleos directos de alta cualificación». Ante ello, considera que la opción es copiar el modelo de los países escandinavos: «Son los más avanzados tecnológicamente y están 15 puntos por debajo de nosotros en piratería. Existe una relación directa entre desarrollo y respeto a la legalidad de la que deberíamos tomar nota. Hay mucho por hacer», concluyó Frutos.