Una guitarra destrozada y tres escuetas frases ponen punto final a una era. Noel Gallagher anunció la noche del viernes en su página web su decisión de abandonar la célebre banda de pop británica Oasis porque no soporta trabajar con su hermano Liam un solo día más. Y como el guitarrista es también el compositor y figura creadora del grupo, su adiós supone el capítulo final de una de las historias más exitosas del panorama musical británico reciente. Oasis representa como ningún otro el florecimiento del britpop de los noventa: miles de bandas se han inspirado desde entonces en estos hermanos de Manchester, que llevan más de 50 millones de álbumes vendidos.
Noel, de 42 años, y su hermano pequeño Liam, de 36, nunca lograron entenderse del todo. Y tampoco se molestaron en ocultarlo: «Se necesita algo más que sangre para ser mi hermano», dijo Liam, vocalista de la banda, sobre Noel. La brecha entre ambos parece haberse agrandado en los últimos años. A menudo suspendían conciertos y Noel pensaba en voz alta en iniciar una carrera en solitario.
Los hermanos se culpaban mutuamente a través de Internet, y en el estudio, las jornadas rara vez discurrían de forma pacífica. En lo privado, Donovan, el hijo de dos años de Noel, no ha visto jamás a su tío Liam.
Aunque sus fans y seguramente sus millonarios éxitos les hicieran volver a juntarse una y otra vez, entre bastidores reinaba un gélido silencio, en el mejor de los casos. «Solo nos vemos sobre el escenario, y allí estamos demasiado ocupados para mirarnos a los ojos», dijo Liam en una entrevista. Los rumores sobre la separación de ambos hermanos no son nuevos. En el año 2000, Noel abandonó la gira de Oasis supuestamente porque su hermano Liam se emborrachaba a menudo.
Cinco años antes estuvo a punto de producirse una ruptura porque Liam, totalmente ebrio, agredió físicamente a su hermano. Y desde la fundación de la banda, en 1991, varios miembros les han dado la espalda por sus permanentes peleas.