Rupert Murdoch, el dueño del mayor conglomerado de comunicación del mundo, prepara lo que deberá ser una batalla contra la gratuidad característica de Internet. Anunció que a partir del 2010 cobrará a los usuarios que quieran acceder a contenidos de los periódicos de News Corporation, su imperio mediático. Una decisión provocada por una caída sin precedentes de los ingresos de sus medios impresos: los beneficios obtenidos entre julio del 2008 y junio del 2009 se han reducido en 2.380 millones de euros con respecto al período anterior.
El magnate nacido en Australia en 1931 admitió el cambio de estrategia el miércoles en Nueva York durante una reunión con los inversores de su empresa, en la que se presentaron los resultados del último año fiscal. «Siempre pretendimos ser neutros en términos de plataforma, pero nunca gratis», explicó el magnate a los accionistas refiriéndose a su intención de seguir usando todos los medios para hacer llegar sus contenidos al público, pero anunciando que no está más dispuesto a regalarlos a nadie.
A los 78 años, Murdoch dirige una empresa que controla 28 diarios en cuatro continentes (incluidos el financiero estadounidense The Wall Street Journal y el inglés The Times), siete revistas, dos empresas de comunicación por satélite, los estudios de cine 20th Century Fox y sus empresas afiliadas, 15 cadenas de televisión por cable, siete editoriales y otras compañías y marcas, como el programa de talentos American Idol y la red social MySpace. El diario financiero, que imprime cerca de dos millones de ejemplares a diario, es el único de los servicios de Murdoch que cobra para ofrecer noticias a través de su página web (www.wsj.com). Pero, para el inicio del año fiscal 2010-2011, el magnate quiere que los contenidos producidos por todos los periodistas que actúan bajo sus órdenes sea recompensados por los lectores en forma de dinero. «El periodismo de calidad no es barato y una industria que regala su producto está ''canibalizando'' su capacidad para hacer buen periodismo», dijo.
Nueva tendencia
Además de un intento de estancar la sangría desatada por la crisis en las cuentas de sus negocios, la estrategia revelada por Murdoch también puede significar un cambio ideológico respeto al contenido colgado en Internet. Según el magnate, «la revolución digital ha abierto muchos canales de distribución nuevos y baratos, pero eso no convierte el contenido que transmiten en gratuito».
El empresario australiano también tiene la fórmula para que las personas decidan pagar para acceder a sus páginas web, pese a que pueden buscar las mismas noticias de forma gratuita. «Haremos nuestro contenido de manera mejor y diferenciada que otras personas». La mayor parte de su apuesta la confía a las noticias sobre el mundo de las celebridades y sus escándalos. «Cuando tenemos una exclusiva sobre una celebridad, el número de visitas que logramos ahora es astronómico», revela el dueño de algunos de los principales tabloides de Inglaterra: The Sun y News of the World.
Murdoch espera que su nueva manera de hacer periodismo digital tenga éxito y, además, inspire a otras empresas. El debate sobre el contenido de pago dura ya varios años. El The New York Times tuvo, por mucho tiempo, contenidos exclusivos para quienes se inscribían en la página y noticias solo para los suscriptores del impreso, pero abandonó esta opción por la presión de la comunidad en Internet.