Los grafitis se pintan en clase

SOCIEDAD

Entre los más pequeños hubo quien pidió ayuda a su madre y quien se quejó al profesor de que apretar el bote cansa

07 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Bebés, niños, adolescentes y jóvenes ya mayorcitos compartieron ayer por la tarde jornada de grafitis en Caldas de Reis. Por segundo año, el festival Cultura Quente incluyó en su programación un taller impartido por el pintor Xan Eguía y la monitora Iria Anido.

Pasaban pocos minutos de la seis cuando los mayores llegaron al muro del colegio Alfonso VII, lugar elegido para plasmar sus propuestas. Los pequeños lo hicieron después acompañados de la monitora. «Lo primero, las mascarillas y los guantes. ¿Alguien tiene alguna idea?». Son la primeras palabras que Xan dirige a los participantes. «¿O creíais que era llegar, coger un bote y a lo loco?». Los guantes azules provocan algún que otro problema y más de uno tiene que recibir ayuda. Con las mascarillas blancas la incógnita es saber cuál era la parte de arriba. Del maletero de un C3 azul sale el material que faltaba: varias bolsas de plástico llenas de aerosoles de colores. «¡Cuidado con los ojos y la ropa!». Siguen los avisos de Xan Eguía. Mientras, Iria está enfrascada en los guantes de Nuno, el benjamín del grupo con 3 años, del que no se separa su hermano Lois.

Tras media hora de preparativos, los niños toman el protagonismo y el olor a aerosol lo invade todo. Los mayores van por libre. «Cansa mucho», le dice un pequeño al profe. «Cuando te canses le das con el puño, así». Es un pequeño truco. Anxo, al que vigila de cerca su madre Verónica, pinta algo parecido a una casa. «¿Por qué non me axudas?», le espeta. «Agora vou facer un can».

Un grupo de adolescentes optan por dejar escritos sus nombres. Así, junto al Alejandra o Claudia aparecen mensajes con un destinatario oculto: «Te quiero mucho». Tras el frenesí de los primeros quince minutos, los ánimos se calman y el profesor puede dar dos o tres conceptos básicos: «El objetivo es que se lo pasen bien y que les quede claro que pintamos en la pared. No hay que hacer el vándalo».