La actual epidemia de gripe comenzó el pasado mes de marzo, aunque hasta finales de abril no saltó la alarma. Según esto, hace tres meses que el virus campa más o menos a sus anchas por el mundo y en ese tiempo ha infectado a más de 12.000 personas y matado a unas 86. ¿Es eso mucho? ¿Comparado con otras enfermedades endémicas resulta relevante? Definitivamente, no. Este brote de gripe ni siquiera se parece a los de este siglo, que comenzaron en Asia en el 2003 y llevan los nombres de aviar y SRA (SARS en inglés) y que desde entonces han costado la vida a unas mil personas. En esta primera fase de la enfermedad -no se descarta una mutación más peligrosa en otoño- los datos están muy lejos de la gripe estacional: cada año la enfermedad les cuesta la vida a entre 250.000 y 500.000 personas, y padecen un cuadro severo unos tres millones.
Un repaso a los datos de las principales enfermedades deja clara la situación.
Sida
Es la más grave de todas estas enfermedades y actualmente unos 33 millones de personas viven con el VIH. La calidad de vida, sin embargo, es aceptable en Occidente, mientras que el mal -que anualmente infecta a 2,5 millones- sigue matando a dos millones de personas en los países en desarrollo. Desde su inicio en los ochenta se calcula que unos 25 millones de personas de todo el mundo han muerto a causa del sida.
Tuberculosis
Los cálculos de la OMS son que unos 2.000 millones de personas podrían estar infectadas con la bacteria. En situaciones críticas el oportunismo del bacilo sale a la luz, de ahí que esté tan vinculada al sida. Unos nueve millones de personas desarrollan la enfermedad cada año, por la que mueren 1,5 millones (500.000 combinada con el sida).
Malaria
Más de la mitad de la población mundial (3.300 millones de personas) corre el riesgo de desarrollar malaria (paludismo), que mata anualmente a un millón de personas, en su mayoría menores de 5 años.
Enfermedades diarreicas
Hay muchas variantes -cólera, disentería, fiebre tifoidea o rotavirus-, pero en conjunto matan a casi dos millones de niños menores de cinco años. Este colectivo sufre especialmente una enfermedad vinculada a la falta de saneamiento de aguas (potables y residuales) y a la suciedad ambiental. Entre agosto del 2008 y el pasado marzo, una epidemia de cólera produjo casi 5.000 muertes en Zimbabue y atacó a más de 90.000 personas (hubo semanas de 8.000 contagios).
Sarampión
Aunque es una de las enfermedades fácilmente controlables con vacunas -en Europa se dan unos pocos miles de casos, benignos, cada año-, el sarampión es la enfermedad más contagiosa de la especie humana y cada año mata a unos 900.000 niños de los países pobres.
Dengue
Se transmite a través de mosquitos y es endémica en cien países. Cada año, según la OMS, se contagian 50 millones de personas. Desde el 2007 el dengue se ha reactivado en América del Sur.
Hepatitis
Las hepatitis B y C provocan un millón de muertes al año en todo el mundo.
Meningitis
Es una enfermedad peligrosa que en lo que va de año ha matado a 2.500 personas en cuatro países africanos, el llamado cinturón de la meningitis en África: Nigeria, Níger, Burkina Faso y el Chad.