«Hasta el momento, el comportamiento de la nueva gripe es muy similar al de la gripe normal y para nada se trata de un virus virulento en cuanto a sus efectos en los contagiados, que evolucionan muy favorablemente», subraya Vicente Larraya, director del Centro Nacional de Investigaciones Biológicas del CSIC. Pero ¿qué evolución seguirá el A (H1N1) a partir a hora? No se sabe. «Nunca se sabe cómo va a evolucionar un virus, si se comportará igual que ahora, si será más agresivo o si lo será menos. Esto no lo sabe nadie», precisa el experto.
Lo que parece claro es que el virus no va a desaparecer y que, como la influenza estacional, unos años vendrá más fuerte que otros, pero habrá que acostumbrarse a él. De ahí la necesidad de crear una vacuna cuanto antes. «Tendremos que aprender a convivir con el virus», sentencia Larraga.
Una oleada más agresiva
La experiencia de epidemias anteriores de gripe indica que la primera oleada de la cepa, como la que ya ha llegado, suele ser suave, mientras que la segunda es más agresiva. «Suele venir cinco o seis meses más tarde que la primera y para entonces habrá que estar preparados», advierte Juan José Badiola.