Nace la web Galicatessen.es, que permite adquirir productos gallegos de alta calidad desde toda España, París y Londres
16 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Un día de abril del año pasado, a tres amigos compostelanos que se juntaron para almorzar les entró la morriña gastronómica mientras se peleaban con la carta de un restaurante madrileño. Extrañaban la calidad de los productos gallegos, pero lamentaban además las dificultades que tenían para encontrarlos en esa ciudad. Esa chispa enxebre encendió la bombilla de la creatividad y Juan Capeáns, Armando Casal y Jesús Gutiérrez se sacaron de la manga Galicatessen.es, una página web que empezó a funcionar este año y que ya está solucionando problemas culinarios a numerosos gallegos alejados del terruño.
La idea es sencilla: productos artesanales de máxima calidad, peticiones on line y correo urgente para distribuirlos. O como se puede leer en la web:«Tratamos de establecer a Galicia y sus señas de identidad como marca comercial fuera de sus fronteras, aprovechando el nombre y tirón que tiene».
¿Y qué adquiere el paisanaje lejano en esta tienda virtual? El producto estrella es el queso San Simón da Costa, una denominación de origen que gana adeptos con los kilómetros. «El Centro Galego de Santander nos pidió 25 para su concurso de empanadas -confirma Juan Capeáns, de 28 años y uno de los impulsores de la web-. Y debió de ser todo un éxito porque los asistentes también empezaron a encargarnos piezas y ahora es lo que más estamos vendiendo».
Zamburiñas y grelos
El segundo puesto del ránking lo ocupan las zamburiñas en conserva, y el tercero -otra sorpresa-, los grelos deshidratados. «Ese sí que es un producto de gastronomía morriñenta, que decimos nosotros, porque es absolutamente típico de Galicia y es complicado encontrarlo fuera», confirma Capeáns, que precisa: «No son como los frescos, pero tienen mucha calidad». Y esta es la palabra mágica para los fundadores de Galicatessen.es. «Ofrecemos los mejores productos de Galicia, artesanales y a un precio muy competitivo porque los recogemos directamente, sin intermediarios». En grandes capitales es posible encontrar las denominaciones de origen patrias, pero hay que rascar el fondo del bolsillo para comprarlas.
Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y el País Vasco son las zonas desde las que están llegando más peticiones. Con casos curiosos, como el de los vascos, que han descubierto un filón en las algas gallegas. «No sabemos muy bien por qué -admite el responsable de la empresa-, pero lo cierto es que hay muchísimos particulares que las compran. Es probable que las hayan probado en algún pincho y les gustasen».
Gastos de envío
La firma garantiza la entrega en la Península en un plazo de 24 a 48 horas mediante correo urgente, salvo en bienes de producción muy limitada, en los que puede haber algún retraso. El envío no incrementa excesivamente el coste: 3 euros si es en Galicia, 6 en el norte de España y 12 en el sur.
El caso de París y Londres es diferente. Ahí hablamos ya de unos treinta euros. «Nuestra idea es ampliar el horizonte internacional cuando nos asentemos en el mercado español, por eso de momento solo suministramos en esas dos ciudades», confirma Capeáns.
Otras exquisiteces que sorprenden por su demanda son la miel gallega, que arrasa en parte gracias a su envasado en un pote tradicional, el aceite de oliva o el fuagrás de pato.
La web distribuye también lotes. «La compra media está entre cuatro y cinco kilos, y en esas cantidades prácticamente no se aprecia ya el gasto de envío», sostiene Capeáns. Los productos gallegos también se están sirviendo on line a congresos y ferias de España; la última, en Alicante, donde se usaron las viandas como regalo de empresa.
Entre los proyectos inmediatos está incluir producto fresco, como el marisco. «Pero aún estamos estudiando la manera de hacerlo bien -precisa-, y de entrada tendremos que reducir los envíos a zonas que estén a 24 horas como máximo».