Los propios profesionales de los hospitales gallegos fueron los encargados de elaborar el plan oncológico gallego. Colaboraron más de sesenta. El proceso estuvo coordinado por el presidente de la Sociedad Oncológica de Galicia, Rafael López (Vilamartín de Valdeorras, 1959), jefe del servicio de oncología médica en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago.
-¿Actualmente no hay un profesional de referencia para los pacientes de cáncer?
-Los hospitales son muy complejos, incluso el hecho de llamar a un médico parece imposible a veces. Es importante que haya alguien al cual el paciente pueda pedir consejo. Los oncólogos ya estamos haciendo un poco esta labor. Se hace, pero no hay una referencia clara, ha sido un decantamiento natural. Pero no está claro, falta concienciación para que sea así siempre y que no haya ningún paciente desatendido.
-Ahora que cuentan con este plan estratégico, ¿cuál es el siguiente paso?
-Según propusimos, lo siguiente es hacer una guía de los procesos en los cuatro tumores más prevalentes: mama, pulmón, colon y recto, y próstata. Se trata de que toda Galicia aborde el cáncer de forma semejante.
-La Estratexia Galega de Asistencia Integral ao Cancro 2009-2013 establece que para cada tipo de tumor se fijará un tiempo máximo de demora, antes del cual el paciente debe ser atendido. ¿Cuántos días serán?
-Dependerá del tipo de tumor. Pero básicamente, será de alrededor de un mes. Para entendernos, desde que al paciente le duele hasta que sabe cuál va a ser el tratamiento que reciba no podrá pasar más de un mes. Es un objetivo muy ambicioso. En algunos tumores no es tan importante el tiempo. Pero la angustia que genera en el paciente es lo suficientemente importante como para acelerar todo el proceso.
-¿Qué va a suponer este plan en la lucha contra el cáncer?
-Básicamente, tiene tres objetivos: garantizar la equidad en el acceso a los tratamientos, la calidad en estos y reducir los tiempos de demora.