Uno de cada cuatro vehículos que transporta niños en su interior no dispone de los sistemas se seguridad infantil necesarios. Además, el 11% de los conductores que aseguran que sí tienen instalados los medios pertinentes para que los pequeños viajen seguros no los suelen utilizar, siendo hombres tres de cada cuatro de estos.
Los datos figuran en un estudio realizado por la Fundación Mapfre y Ford, que fue presentado ayer en Madrid y que evalúa el uso de los sistemas de retención infantil, así como la percepción y el conocimiento de los conductores respecto al uso de estos dispositivos. Entre las conclusiones de esta investigación, destaca que el 75% de las muertes de niños y el 90% de las lesiones podrían evitarse si los padres colocaran correctamente las sillas de sus hijos.
Para Miguel María Muñoz, presidente del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, «la cifra de la cantidad de padres que no usan la silla de los niños, que en principio es pequeña, en realidad es terroríficamente alta, porque el uso de estos sistemas es la única manera de proteger a los pequeños en caso de accidente». Las razones que dan los padres para no utilizar las sillas de retención son variadas. La más habitual (38% de los casos) es que se trata de un trayecto corto, seguida de la pereza (20%). Sin embargo, Muñoz recordó que la mayoría de los accidentes de tráfico se producen precisamente en desplazamientos de este tipo. La gran mayoría de los padres (83%) la instalan por seguridad, mientras que un 10% lo hacen porque es obligatorio.
El informe señala también que en España los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte de los niños de hasta 14 años (48%), seguidos de los accidentes domésticos (45%).
A pesar de estos datos, se ha producido una mejora en la concienciación y la utilización de los sistemas de retención infantil, ya que se ha elevado del 69% al 89% en cuatro años. También se ha incrementado desde el 41% al 53% el conocimiento y la preocupación que los padres tienen sobre la educación vial que sus hijos reciben en el colegio. Eso sí, el 62% de los encuestados con niños menores de 12 años reconocen no saber hasta qué altura es obligatorio el uso del sistema de retención infantil.