Un local valenciano importa la moda argentina de los sorteos de operaciones de pechos.
19 nov 2008 . Actualizado a las 10:28 h.La discoteca valenciana Pachá sorteará el próximo 5 de diciembre entre los asistentes al local una operación de aumento de pecho valorada en unos 4.500 euros. Esta operación será llevada a cabo por un «prestigioso» cirujano de la ciudad -según explicó ayer el gerente del establecimiento, Carlos Monsell, quien no facilitó la identidad del especialista- y en el paquete contratado se incluye una noche de hospitalización.
En el caso de que la persona a la que le toque el sorteo de Pachá prefiera someterse a otro tipo de operación estética podrá cambiar el aumento de pechos por otra intervención, ya que lo que sortean es «como un bono», según Monsell, en el que se puede optar también «por la fotodepilación o inyecciones de Botox».
Los sorteos de este tipo de operaciones surgieron este año en Argentina (un reclamo que las discotecas venden como «unas lolas -pechos- nuevas»), donde en algunas provincias llegaron incluso a prohibirlos. También hay constancia de iniciativas similares en Alemania. «No esperábamos el lío este que se está montando. La sociedad es un poco hipócrita, ya que esta realidad social existe, y Valencia es una de las zonas donde más», dice Monsell. «Si se lo regalo yo a mi novia por Reyes, no pasa nada. Si voy al banco para financiarlo, no pasa nada», insiste el gerente de Pachá. Y recuerda que «igual hay que sortearlo 20 veces para que le toque a alguien que no esté operado ya». La fiesta, organizada para el 5 de diciembre, lleva por nombre Pretty Woman , y en el cartel promocional aparece una mujer que va a rasgarse las vendas tras ser operada, además del texto «Homenaje a la mujer». Al premio tendrán derecho todos aquellos, hombres y mujeres, que paguen 20 euros por acceder al local.
La secretaria general de la Unión de Consumidores en la Comunidad Valenciana, Isabel Dolz, considera «poco ético» y una «frivolidad» la fiesta. Por su parte, el portavoz de la Sociedad Española de Cirugía Estética, Plástica y Reconstructiva, Salvador Rodríguez-Camps, asegura que la iniciativa «frivoliza con la salud». «Es inaceptable e inadmisible», añade Rodríguez, para quien se está produciendo «una frivolización de un acto psicoquirúrgico como es la cirugía estética».