Un «supertroyano» ladrón de bancos

Miguel Lorenci

SOCIEDAD

El virus «Sinowal» ha robado más de medio millón de datos bancarios y de tarjetas de crédito en los últimos tres años y permanece todavía en plena actividad

03 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Es un ladrón de bancos tan maligno como eficaz. Sinowal, el troyano más dañino de cuantos se han descubierto, serpentea impunemente por la Red desde hace tres años. Ha robado más de medio millón de datos bancarios y de tarjetas de crédito y sigue activo.

Lo denuncia la firma británica RSA FraudAction, una de las más reputadas del sector de la seguridad informática, que disparó las alarmas a través de la BBC. La investigación de RSA pone los pelos de punta. Sinowal ha puesto a disposición de los malos los datos de 300.000 cuentas bancarias en línea y de 250.000 tarjetas de crédito.

Su eficacia lo convierte en el troyano más temido, la herramienta «más eficaz en manos del cibercrimen nunca creada hasta ahora», según RSA. Un virus informático muy activo que se renueva constantemente con versiones cada vez más sofisticadas y de cuya autoría y origen se sabe poco o nada. «Su efecto es realmente global», advierte Sean Brady desde RSA.

Lanzado en febrero del 2006, el supertroyano ha infectado ordenadores de todo el mundo sin que sus usuarios se percaten. Lo hace mediante un sistema relativamente novedoso. Un ataque bautizado como guiado mediante descarga. Sinowal se aloja en servidores de páginas web poco conocidas y menos vigiladas, a menudo, pero no siempre, relacionadas con la pornografía o las apuestas.

También se ha detectado en páginas nada sospechosas y aparentemente seguras desde las que salta a los ordenadores. Entonces el mal está hecho. Cuando el propietario de ese ordenador opere con su cuenta bancaria o su tarjeta de crédito, Sinowal desplegará todo su poderío.

El supertroyano es capaz de identificar más de dos millares de entidades bancarias que operan en línea en todo el mundo. Cuando su base de datos las reconoce, modifica la página original e introduce campos adicionales que el incauto usuario rellena confiado. Está cazado. La información crítica, el pin, el nombre de usuario o los números de sus documentos de identidad son un tesoro que Sinowal remite a los servidores donde quedan almacenadas y dispuestas para la estafa. Quien esté detrás de este troyano, destacan desde RSA, «ha de tener una fuerte capacidad tecnológica y de inversión» que les permita almacenar los cientos de miles de datos que roban, contrastan e identidades que usurpan.

La investigación no se atreve a fijar su origen, pero juzga muy preocupante que esté activo desde hace tanto tiempo y que se oculte bajo muy distintas apariencias, ya que también se le identifica como Torpig o Mebroot. Los ataques se han detectado en Australia, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Polonia. Se limitan a destacar desde RSA que les parece sospechoso que no se haya registrado ningún ataque en Rusia, foco de algunos de los virus más sofisticados y activos en los últimos años.

En general, los virus más o menos peligrosos, dicen en España, afectan al 80% de los ordenadores domésticos españoles.