«Suelo ser indulgente con el pecado, sobre todo en verano»

Susana Basterrechea

SOCIEDAD

El actor vigués vuelve a encarnar al televisivo cura de Louredo en la tercera temporada de la serie: «Rodamos el otoño en agosto; es absurdo, pero lo llevo bien»

11 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pedro Alonso, Don Horacio en la serie de TVG Padre Casares , acaba de rematar la grabación de una escena de la nueva temporada. El actor vigués, que no se quita del todo el disfraz del popular cura, contesta desde el plató feliz como unas castañuelas.

-Y eso que no está de vacaciones.

-No. Poniendo el dedo justo en la llaga, ¿eh?

-Pero sarna con gusto no pica, ¿no?

-Claro. El verano pasado estuve con una función de teatro que además produje y dirigí, una locura; lo simultaneé con una película en Barcelona y luego ya empecé con la serie. Ahora me esperan casi otros siete meses de trabajo intenso, pero todo me ha generado muchas alegrías. Y descansé un poco antes.

-¿En Galicia?

-Estuve en Santiago y luego me fui a Caños de Meca, en Cádiz, para desconectar a base de manzanilla, aceitunas y sol. Hacía tiempo que no iba.

-¿Y no será que aquí se ha hecho muy popular y ya no lo dejan descansar?

-No, eso lo llevo bien. No es un delirio y la gente me trata con respeto. Si voy a una playa gallega, no pasa nada.

-¿Qué le piden sus fieles: un autógrafo o la absolución?

-Me piden confesión, pero suelo ser indulgente con el pecado, sobre todo en verano.

-«Padre Casares» le ha ganado a «House», «CSI» y a «59 segundos» cuando salió Esperanza Aguirre. ¿Esperaba tamaña parroquia?

-Yo no había calculado nada, pero tuve un buen pálpito. Fui al cásting y, aunque no imaginaba que me diesen el personaje, supe que había algo especial desde que leí el texto que me dieron. Aun así, se ha salido un poco de lo esperado.

-¿Es usted religioso?

-Tuve una educación religiosa de familia gallega de clase media, pero ni voy a misa ni me he casado ni nada de eso. Mi espiritualidad la muevo en otros frentes.

-¿Y en qué cree Pedro Alonso?

-En el respeto, el amor al trabajo y en no sucumbir a la locura de este mundo. Cada vez más en cosas más sencillas.

-¿Ha cambiado su visión de la Iglesia desde que se mete en la piel de un sacerdote?

-Una cosa es la institución y otra las personas que la forman. Creo que la Iglesia debería avanzar con los tiempos.

-Y así habría en la tele una «Madre Casares».

-Sin duda. Mejor les iría.