Ingenieros informáticos de la Universidad de Alicante (UA) han diseñado un programa que, a través de Internet y utilizando técnicas de inteligencia artificial, ayuda al médico dermatólogo a detectar la existencia de un posible melanoma (cáncer de piel) en un paciente.
Financiado por la Generalitat valenciana, el trabajo ha sido elaborado durante los dos últimos años por Daniel Ruiz, Vicente Jesús Berenguer y Antonio Soriano, del grupo de Ingeniería Bioinspirada e Informática para la Salud (IBIS) de la UA.
Los resultados serán presentados en la Conferencia Internacional de la Sociedad IEEE de Ingeniería en Medicina y Biología, que se celebra a finales de mes en Vancouver (Canadá).
Ruiz ha desvelado a Efe que el programa ha sido concluido y que actualmente se halla en período de pruebas, aunque ya ha alimentado esperanzas porque los primeros datos reflejan que, en el 92% de los casos, la valoración del sistema coincide con los resultados reales, los cuales se confirman con una biopsia médica.
El paciente solo debe hacer una fotografía con su propia cámara digital al lunar sospechoso y enviarla, vía Internet, al portal de este programa de telemedicina para que, automáticamente, el sistema haga un análisis a partir de 24 características relacionadas con la simetría, borde, color y diámetro.
Probabilidades
Como resultado, el programa concluye qué tanto por ciento de probabilidades hay de que se trate de un melanoma y se envía la información al médico especialista del paciente, que a partir del resultado lo citaría para un examen in situ.
Los ingenieros informáticos de Alicante, que han contado con el asesoramiento de la médica de familia Belén Sánchez, ya trabajan en adaptar el sistema para que este sea capaz de analizar la evolución en el tiempo de un mismo lunar.
Ruiz ha explicado que este método de diagnóstico clínico tiene el objetivo de ayudar al dermatólogo en la detección, ya que el melanoma es un tipo de cáncer especialmente fácil de tratar si se extirpa a tiempo.
En cambio, si se diagnostica en fases avanzadas puede haber sufrido metástasis y llegar incluso a provocar la muerte.
Los ingenieros de la Universidad de Alicante han previsto que la información sea remitida únicamente al especialista médico para, en su caso, «alertarlo de la posible urgencia de un caso de melanoma».
De esta manera, se pretende evitar crear una «alarma innecesaria» en los pacientes, sobre todo en aquellos que padecen de hipocondría.