Ferrol-A Coruña en la Red y sin cable

SOCIEDAD

Arriva ofrece desde el lunes conexión a Internet con wifi en los buses que unen esas ciudades por la AP-9. Aunque funciona bien, el servicio cuenta aún con pocos usuarios

14 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El bus se moderniza. Arriva puso en marcha el lunes un servicio de conexión a Internet sin cable en los transportes que cada hora unen A Coruña y Ferrol por la AP-9. La iniciativa pretende aumentar el número de viajeros del transporte público interurbano. Para el profano, que aún recuerda los tiempos en los que los buses de carretera iban cargados de jaulas de gallinas a las ferias, las dudas abundan. ¿Funcionará?, ¿será muy difícil conectarse?

Funcionar, funciona bien y es muy fácil conectarse, aunque todavía se utiliza poco. En el bus que salió de Ferrol en dirección a A Coruña el martes a las 20.30 solo una persona de veinte pasajeros, entre ellos muchos estudiantes, llevaba portátil. Era Carlos, un alumno de ingeniería que volvía a su casa en la ciudad herculina. No llegó ni a sacarlo de la maleta, porque «el viaje es muy corto» y no tenía «nada muy urgente que consultar».

El bus tarda poco más de media hora, pero es tiempo de sobra para navegar incluso siendo un novato en wifis y similares. Basta encender el ordenador, esperar a que la computadora detecte la presencia de una conexión sin cable y seguir las instrucciones. El proceso, sin tener casi ninguna experiencia, dura apenas cinco minutos. La red de Arriva es abierta, no es necesario pedir al conductor una contraseña ni nada parecido.

Una vez dado ese paso, la navegación resulta cómoda. La señal que transmite el servidor, ubicado discretamente en el salpicadero muy cerca del asiento del conductor y de la radio, es «excelente», según el ordenador, durante casi todo el trayecto y nunca -al menos en el viaje de ese martes- se queda colgada por las buenas. La velocidad de descarga es más que aceptable para revisar el correo, chatear o consultar páginas web sencillas, y sufre un poco cuando hay demasiados pop-ups o fotos.

Un detalle más, la compañía no ha incrementado el precio del billete pese a ofrecer el nuevo servicio. El trayecto de ida sale por 6,10 euros y la modalidad de ida y vuelta cuesta 11,90. Y lo dicho, el viaje es muy rápido.

Solo hay un problema: el espacio. Los asientos de los buses de toda la vida no están hechos para meter un portátil entre el pasajero y el respaldo delantero. O se está muy delgadito, o el ordenador va medio cerrado o incrustado en la tripa. Ahora bien, es un inconveniente con fecha de caducidad. La llegada al mercado de las PDA y otros aparatos con capacidad para conectarse a Internet sin cable terminarán con ese problema.

También contribuirán a popularizar la navegación durante los viajes entre las urbes gallegas, que por ahora no parece muy extendida. Si en el bus del martes por la noche solo había una persona con portátil, en el del miércoles a las 9.30 con salida de A Coruña no había ni uno, tampoco con PDA ni aparato parecido. Viajaban más de treinta personas muy variopintas, desde estudiantes hasta inmigrantes subsaharianos y señores con boina. Muchos pasajeros desconocían la existencia del nuevo servicio de Arriva, y a alguno bastante mayor wifi le sonaba más bien a «una hamburguesa que anuncian en televisión»; es decir, un whopper .