La petrolera Total, condenada a pagar 192 millones por el vertido del «Erika»

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17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La petrolera francesa Total, el armador Giuseppe Savarese, el administrador Antonio Pollara y la empresa de clasificación Rina fueron condenados ayer por la Justicia francesa a pagar 192 millones de euros por daños e intereses por el naufragio del buque Erika en 1999. Total fue hallada culpable de «imprudencia» y condenada igualmente a la multa máxima de 375.000 euros por el naufragio del navío. Pero el montante global de las indemnizaciones a las partes civiles ronda los 192 millones de euros. Tendrán que hacerse cargo la propia compañía, el armador del barco y el responsable de la empresa que gestionaba los servicios. Este accidente marítimo no solo es el primero en propiciar la apertura de un gran juicio sobre una catástrofe ecológica en Francia, sino que además ha suscitado el primer reconocimiento jurídico de la existencia de un daño ecológico, permitiendo así el pago por daños y perjuicios a las asociaciones de defensa del medio ambiente. El armador y administrador del Erika, ambos de nacionalidad italiana, fueron declarados culpables de una «falta caracterizada» y sentenciados a una multa de 75.000 euros por el Tribunal Correccional de París. La sociedad italiana Rina, que había emitido los certificados de navegabilidad del buque que transportaba petróleo pesado con dirección Italia, fue asimismo condenada a la multa máxima de 375.000 euros. El capitán indio del petrolero, Karun Mathur, fue absuelto, así como cuatro miembros de los servicios de emergencia. El Estado francés recibirá cerca de 154 millones de euros y las regiones afectadas por el accidente también serán indemnizadas con diferentes montos. El departamento de Loira-Atlántico, con 4,3 millones; la región de Bretaña, con 2,57 millones, y el departamento de Morbihan, con 2,1 millones, le siguen como principales damnificados, por delante de otras regiones, departamentos y municipios cuyas costas fueron manchadas por la marea negra. El tribunal también ha reconocido el derecho a ser indemnizadas a asociaciones ecologistas, sobre todo la Liga de Protección de los Pájaros, que recibirá casi 800.000 euros y cuyo presidente, Allain Bougrain-Dubourg, consideró la sentencia como «histórica». La acusación civil, integrada por 101 partes, reclamaba mil millones de euros, pero muchas de las demandas de asociaciones fueron declaradas improcedentes. Unas 20.000 toneladas De bandera maltesa, el Erika zozobró el 12 de diciembre de 1999 frente a las costas del golfo de Gascuña, provocando una de las peores mareas negras en de la historia en Francia. El barco vertió 20.000 toneladas de crudo. Unos 400 kilómetros de costa fueron contaminados y murieron más de 150.000 aves. Total, dueña del petróleo que transportaba el barco que se dirigía a Italia, fue considerada en el juicio culpable de «imprudencia» al no haber tenido en cuenta la antigüedad del Erika (casi 25 años) y problemas de mantenimiento, que tuvieron «un papel causal en el naufragio». En el juicio, Total dijo que fletó el barco fiándose de la documentación oficial que certificaba que era apto para navegar. La petrolera agregó que sabía que las estructuras internas del barco estaban corroídas cuando se examinaron tras el accidente. Y añadió que pagó millones de euros para ayudar con la operación de limpieza. La sentencia del Tribunal Correccional de París, dictada ocho años después de la catástrofe y siete meses después del inicio de la vista oral, ha caído como un jarro de agua fría en los abogados de la petrolera. El abogado de la compañía, Daniel Soulez-Lariviere, afirmó que aconsejaría a la petrolera apelar, y opinó que la sentencia no es «justa». La ministra francesa de Medio Ambiente en el momento del naufragio, Dominique Voynet, se felicitó por esta «dura» condena a Total y Rina.