Las autoridades de Corea del Sur temían ayer un desastre ecológico de gran magnitud tras el vertido de más de 10.000 toneladas de crudo a causa de un choque entre un petrolero y una barcaza frente a la costa occidental del país. «Es la peor marea negra de la historia del país. Nosotros tememos una catástrofe ecológica», sentenció Kim Jong-Sik, un funcionario del ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca.
«Hemos colocado boyas para tratar de evitar que el petróleo se extienda a la costa, pero a veces se derrama, depende de las corrientes», agregó, mientras una flota de 28 barcos diseminaba productos químicos disolventes o trataba de bombear la mancha de hidrocarburos.
El Hebei Spirit , un tanquero de bandera de Hong Kong, ya derramó más de 10.000 toneladas de petróleo crudo de las 15.000 toneladas que transportaba.
Las autoridades ordenaron la creación de una célula de crisis y enviaron unos 40 guardacostas, varias embarcaciones y cuatro helicópteros.
No obstante, las operaciones de bombeo son lentas debido al mal tiempo y al riesgo de explosión del tanque.
El accidente se produjo en el mar Amarillo, cuando el Hebei Spirit (147.000 toneladas) se dirigía hacia el puerto de Daesan para descargar su carga. El petrolero estaba anclado cerca de la costa de Mallipo (a unos 90 kilómetros al suroeste de Seúl) cuando chocó con un carguero. La colisión ocasionó al petrolero tres agujeros en el casco por los que fluyó el vertido de crudo. La mancha contaminante ocupaba ayer un área con una anchura de dos kilómetros y una longitud de 7,4 kilómetros
En el momento del siniestro, la barcaza, que transportaba una grúa, era remolcada por un barco. «Los primeros elementos de nuestra investigación señalan que cuerdas demasiado flojas amarradas al barco remolcador podrían haber ocasionado el accidente», según un portavoz del Gobierno coreano.