Tras seis años en estado vegetativo, Amy Pickard respira sola y se levanta después de someterse a un tratamiento experimental
01 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Amy Pickard llevaba seis años en coma, desde que una sobredosis de heroína la dejó fuera de juego en el año 2001. Desde entonces necesita de su madre las 24 horas del día, porque ni siquiera puede respirar sin ayuda. Ahora, gracias a un experimento que consiste en darle somníferos, Amy se pone en pie, respira sin máquinas y, según dice su madre, los ojos le brillan de otra manera.
Amy, de 23 años, es la protagonista de un documental de la BBC, The Waking Pill (La píldora que despierta), que cuenta la historia de 360 personas que participan en una prueba, a escala mundial, de Zolpidem como tratamiento para pacientes en coma.
Relajar al enfermo
El Zolpidem es un somnífero que comenzó a darse a enfermos de coma en 1999, y en esa ocasión buscaba el efecto lógico de un fármaco para el sueño: relajar al enfermo. Un ciclista sudafricano -que quedó en estado vegetativo tras ser atropellado por un camión en 1994- llevaba cinco años en coma cuando la enfermera que lo atendía decidió darle Zolpidem porque notaba que se aferraba inconscientemente al colchón de la cama, esperando como era lógico que se relajase y, si no su mente, al menos su cuerpo descansase. En lugar de eso, a los veinticinco minutos de la ingestión, el sudafricano se incorporó en la cama, dijo «hola, mamá» y se mantuvo despierto las siguientes tres o cuatro horas. Ahora, el paciente permanece consciente durante diez horas al día, gracias a su tratamiento diario. A partir de entonces comenzaron a hacerse pruebas y ensayos, y de hecho la familia de Amy se trasladó a Sudáfrica para conocer de primera mano lo que le ocurrió al otro joven.
La clave del fármaco es que estimula unos neurotransmisores que llegan a áreas cerebrales aparentemente dormidas y las vuelven activas. Ahora está por ver que no ocurra lo mismo que con el levodopa (medicina que toman los enfermos de párkinson) y el neurólogo Oliver Sacks, cuando en los sesenta consiguió recuperar de un sueño profundo a veinte pacientes (que después se pudo ver en el cine como Despertares).
Por el momento, Thelma Pickard y los otros familiares mantienen la esperanza, ya que solo han pasado cinco semanas desde que se aplica el tratamiento a la joven Amy, cuya historia, por otra parte, lleva años en los medios de comunicación ingleses.
Heroinómana y embarazada
Amy era una adolescente embarazada cuando, en el 2001, cayó desmayada en unos lavabos de Hastings, una pequeña población de Sussex, con una sobredosis de heroína. Su madre, Thelma, dijo desde el primer momento que su hija no era una drogadicta, opinión que sigue manteniendo a día de hoy a pesar de que el novio de su hija murió poco después del suceso de una sobredosis. Al margen de los errores o aciertos de Amy, esta se hizo conocida en el 2004 cuando su madre decidió vender la casa y comprar una caravana para estar cerca de la joven. Según explicó Thelma, el dinero que le daba el Estado para trasladarse desde su casa al centro donde se mantiene su hija no le llegaba a nada y para ella lo más importante era sentirse al lado de Amy.
Ahora, sus plegarias parecen estar dando resultado: «Cuando la miro puedo ver a la vieja Amy regresando, luchando por salir. Es un juego de espera diaria ver qué sucederá después, pero solo sé que algún día hablará», dice una esperanzada Thelma en el The Daily Telegraph.