Recuperando el «foxo do lobo»

Jesús Manuel García

SOCIEDAD

Vecinos de Bande quieren poner en valor este patrimonio etnográfico escenificando una batida medieval en el monte

15 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El pueblo de Corbelle, en Bande, estrena hoy una fiesta etnográfica para reivindicar la protección de los foxos do lobo. Estamos a los pies de la sierra del Xurés, donde se halla la mayor concentración de foxos do lobo del mundo. Para la fiesta se ha hecho un tríptico muy documentado sobre estos elementos tradicionales y un estudio obra del arqueólogo David Pérez. «Os foxos son vestixios arqueo-etnográficos que as sociedades rurais agropastorís idearon para cazar lobos», dice el experto. Pérez señala que, según los documentos monacales, hubo una eclosión arquitectónica de foxos hacia el año 900.

Los hay de tres tipos: simple, de cabrita y de convergencia. Los dos últimos son exclusivos del noroeste peninsular, dice el arqueólogo. El foxo de convergencia lo forman largos muros de piedra que se van estrechando ladera abajo para converger en un pasadizo que da acceso a un pozo. «A lonxitude das paredes varía de 200 ata máis de mil metros». El más grande del planeta pasa de dos kilómetros y se halla en Arcos de Valdevez (Portugal). El foxo de cabrita es circular, con aparejo irregular coronado de losas planas o capeas que sobresalen al interior. Las paredes superan los dos metros de altura. Dentro del círculo, una cabra atraía al lobo y este caía en la trampa. Hoy, en Corbelle, se escenificará una batida medieval. Irá un vecino por hogar, clérigos, soldados y campesinos, hombres a caballo y perros. Cada grupo portará un palo largo para marcar su posición. Los vecinos llevarán latas y objetos para hacer ruido. Batirán al lobo ficticio para que salga y corra hacia el foxo. En el pozo se mataba al animal y a veces lo ajusticiaban en el pueblo, donde cada vecino lo acusaba de fechorías y el lobo corría la misma suerte.