Un equipo de arqueólogos encuentran en Finlandia una goma de mascar neolítica hecha con brea de corteza de abedul
21 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Comer chicle no es una costumbre moderna. De hecho, los hombres del neolítico ya utilizaban gomas de mascar elaboradas con materiales blandos procedentes de los árboles. Sara Pickin, una estudiante británica de arqueología, acaba de encontrar en Finlandia una de estas reliquias, de 5.000 años de antigüedad, y el sorprendente rastro de los dientes de su propietario estampado en la superficie.
El chicle, que apareció en unas excavaciones en la costa oeste del país escandinavo, está hecho de brea de corteza de abedul, lo que ha permitido a los investigadores deducir que los hombres del Neolítico usaban este tipo de productos para curar las infecciones de las encías. Según explicó el profesor Trevor Brown, tutor de Sara Pickin en la Universidad de Derby, en la que ésta estudia, la corteza de abedul tiene fenoles, un interesante antiséptico que el ser humano ya conocía hace 5.000 años.
En el año 1993, otro equipo de arqueólogos encontró en la isla sueca de Orust tres bolas de chicle de 9.000 años de antigüedad. También eran de resina de abedul y conservaban la impresión de los dientes. Cerca de estos restos, los arqueólogos localizaron miles de huesos de avellana, hachas y huesos de jabalíes, castores y pequeñas ballenas. La costumbre de mascar chicle la popularizaron los griegos, que mordían una especie de masilla procedente de un árbol endémico de Grecia y Turquía. La costumbre cuajó especialmente entre las mujeres, que atribuían a esta goma la capacidad de blanquear los dientes y refrescar el aliento.
Thomas Adams patentó a mediados del siglo XIX una resina procedente de un árbol llamado chicozapote con la que acabaría levantando un imperio. La marca Adams fue adquirida por Cadbury en el año 2002 por varios millones de dólares. El gallego Carlos Velo filmó en 1952 un documental titulado La tierra del chicle, en el que sigue los avatares de los indios sudamericanos que recolectan la popular resina, base del chicle moderno.