Limpieza de las piraguas que están en competición

La Voz

SOCIEDAD

27 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La presencia del mejillón cebra, conocido científicamente como Dreissena polymorpha y que tiene una vida media de tres años, obtura tuberías, contamina las aguas, inutiliza zonas de baño, arrincona hasta extinguirlas a las especies autóctonas y moviliza importantes recursos económicos para evitar su propagación. De ahí que se hayan extremado las medidas para evitar su introducción, acción que está tipificada como delito que puede ser castigado con penas de prisión de cuatro meses a dos años. Una de las medidas que ha puesto en marcha la Confederación Hidrográfica del Norte es de obligado cumplimiento para las embarcaciones que visiten las aguas de la cuencas del Norte procedentes de los ríos Ebro y Júcar.

Inspección

Es obligatorio inspeccionar el casco de la embarcación, lo que incluye a las piraguas que compiten en otras aguas, y emplear sistemas de limpieza con agua caliente a más de 60 grados en el caso de que se detecten ejemplares adultos pegados o larvas del peligroso bivalvo.

Agua de lastre

También hay que vaciar y desaguar el agua de lastre, renovar los circuitos de refrigeración de los motores con agua limpia y permanecer al menos siete días fuera del agua para asegurar la muerte de cualquier larva.