Expertos auguran un aumento de las crisis de adolescentes rebeldes

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN

SOCIEDAD

ELOY ALONSO GONZALES

«Cada vez será más difícil encontrar personas adultas», predice el psicólogo Fernández Blanco Apuntan que los problemas derivan de la carencia de ideologías y de autoridad

27 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los casos de jóvenes indomables y de padres que requieren la ayuda del Estado para educarlos aumentarán. Así lo creen los psicólogos expertos en niños y jóvenes, porque el fenómeno no es nuevo y se reproduce en todos los países de Occidente. Manuel Fernández Blanco, psicólogo clínico de la Unidad de Salud Mental Infantojuvenil del Complejo Hospitalario Juan Canalejo de A Coruña, sigue esta teoría y dice que en la comunidad gallega la situación no ha hecho más que empezar. El problema fundamental es, según el psicólogo coruñés, que la sociedad en su conjunto ha eliminado los valores de las ideas por los de las cosas: «Desde la caída del muro de Berlín -analiza Fernández Blanco, quien también es secretario del Buró de la Asociación Mundial del Psicoanálisis- se ha pasado de una pluralidad discursiva a un discurso único basado en la técnica, el mercado». Esto ha cambiado el panorama social hasta tal punto que el mayor objeto de consumo «es la novedad», ser el primero en consumir algo. Eso ocurre especialmente en los jóvenes y los padres ceden a sus peticiones y se encargan de que no les falte el último modelo de lo que sea. Miguel Ángel Cueto, psicólogo leonés experto en maltrato (en este caso, de hijos a padres), cree que ahí está el problema y basa la educación correcta en «menos dar y más estar». La segunda consecuencia de la creación de un mercado global que ha aplastado las creencias es que se ha diluido la idea de autoridad. Los padres no quieren serlo y piden al Estado que se encargue de su papel, porque ellos se limitan a ser fuente de placer y no de límites. Además, los propios adultos rechazan su estatus: «Los padres quieren ser colegas de sus hijos», apunta el juez Emilio Calatayud, conocido por sus sentencias ejemplarizantes. El Estado, único «padre» En palabras de Fernández Blanco, «cada vez será más difícil encontrar personas adultas, personas responsables de sus actos y que aceptan sus consecuencias». Apunta que padres e hijos comparten cada vez más espacios de ocio, horarios y hasta vestimenta, porque los críos «se hacen adultos antes y los mayores no quieren crecer». Los únicos padres de los pequeños son la televisión y la Playstation y parece claro que estos niños sin límites serán niños siempre, y cuando sean padres necesitarán que «papá Estado sea el que les ponga freno». De hecho, eso ya está ocurriendo y el último ejemplo de cuál será el camino es la propuesta de la oenegé británica Alcohol Concerns, para que «los padres que suministran bebidas alcohólicas a sus hijos menores de 15 años, incluso para acompañar alguna comida, sean procesados».