Crónica Tres queserías del municipio vilalbés acapararon los tres primeros puestos en una de las categorías del Salón del Gourmet celebrado esta semana en Madrid
21 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Si la fabricación de queso fuese un deporte de competición, el municipio de Vilalba acapararía premios con la misma facilidad con la que algunos países africanos triunfan en las pruebas de fondo de atletismo. Y aunque la fabricación de queso no sea disciplina olímpica, el ayuntamiento vilalbés sabe bien lo que supone recibir premios por la elaboración de uno de sus productos más característicos, el queso de San Simón da Costa. La reciente edición del Salón Internacional del Gourmet, celebrada en Madrid del lunes al jueves de esta semana, ha confirmado que Vilalba sube al podio de los buenos sabores con la misma facilidad con la que Michael Phelps se cuelga medallas en los campeonatos de natación. Tres queserías de la Denominación de Orixe San Simón da Costa -Prestes, Cas Leiras y As Fontelas- coparon los tres primeros puestos en el apartado de vacas curadas, y la tercera de las citadas logró además el primer lugar en el apartado de vacas jóvenes. Otros galardones El balance ha dejado en los premiados una evidente sensación de satisfacción, aunque en otras catas en las que participan quesos de toda España -como las que organiza el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación o la que promueve la Junta de Castilla y León con los premios Cinchos- también son normales los éxitos de estas queserías de la Terra Chá. Adela Fernández Cuba, responsable de la quesería Prestes, opina que el premio confirma el nivel medio-alto de un producto «cada vez máis coñecido». Modesto Toubes -uno de los promotores de Cas Leiras, última fábrica abierta- advierte que el reto llega ahora, por la exigencia de mantener ese nivel. Javier Piñeiro, responsable de As Fontelas, afirma que los dos premios que consiguió en Madrid son sinónimo de «moito prestixio». Como si de deportistas de élite se tratase, no parece haber riesgo de dormirse en los laureles. De hecho, algunas queserías están cambiando sus instalaciones para producir más. Serán ganas de subir de nuevo al podio de los quesos.