La catedral del gigabyte

Nacho Mirás SANTIAGO

SOCIEDAD

SANDRA ALONSO

Mil quinientos jóvenes participan en Santiago en la octava edición de un encuentro que se ha convertido en un referente para los apasionados de las nuevas tecnologías

30 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Un botafumeiro virtual; un perro robot -de nombre Axóuxere- que te hace caso sin rechistar si le gritas: «¡Senta!»; lo último en vídeo consolas; y, sobre todo, mil quinientos jóvenes conectados a una red informática de alta capacidad como neuronas con patas en un gigantesco cerebro electrónico. Todo esto, y muchísimo más, es la octava edición del encuentro Xuventude Galiza Net, organizado por la Vicepresidencia de la Xunta a través de la Dirección Xeral de Xuventude, una reunión a gran escala de apasionados de la informática y las nuevas tecnologías que desde ayer ha convertido el Pazo de Congresos de Santiago en la catedral del gigabyte. Son 52 horas de maratón y algunos de los participantes están dispuestos a aprovecharlas todas, a golpe de colirio si hace falta. Porque Xuventude Galiza Net no es sólo la velocísima red que la organización pone a disposición de los usuarios, sino un compendio de actividades, exhibiciones, concursos y conferencias que no dejan ni un minuto para el aburrimiento. Según uno entra en el vestíbulo del Pazo de Congresos, lo primero que se encuentra son los puestos de información de actividades de la Dirección Xeral de Xuventude y la zona de acreditaciones. A partir de ahí, el universo se complica. El karaoke o el rocódromo «de salón» -para hacer como que se escala, pero sin los peligros de la montaña- son sólo el anticipo de lo que viene. En la zona de vídeo consolas, la PlayStation 3, recientemente puesta a la venta, es la estrella. No muy lejos, la Secretaría Xeral de Comunicación ha montado una réplica de la exposición Galiciadixital, que incluye juegos en tres dimensiones, la posibilidad de volar sobre Galicia gracias a un programa de reconstrucción virtual de la geografía gallega o un botafumeiro virtual que funciona como el de verdad: accionado por las cuerdas de las que tira cualquiera que quiera convertirse en tiraboleiro. Tres Scalextric, una zona para niños bajo el nombre Cativadas y, por fin, el gigantesco salón donde 1.500 internautas comparten conocimientos y experiencias en régimen intensivo. Para alguien que no lo haya visto nunca, la imagen es la de uno de esos locales computerizados desde las que se controlan los vuelos de la Nasa.