Un divorcio por mil euros

Alberto Mahía A CORUÑA

SOCIEDAD

La entrada en vigor de la ley del divorcio en julio del 2005 multiplicó las separaciones, redujo el tiempo de resolución y abarató los costes judiciales

20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

En Galicia, un proceso de divorcio bien llevado, de mutuo acuerdo, rara vez se prolonga más allá de tres meses. Y en caso de que la pareja rota se vea abocada a un proceso contencioso, en medio año todo debería estar liquidado. En el primer caso, los divorciados suelen pagar a medias entre 600 y 1.400 euros -dependiendo de la minuta del abogado y del procurador-. Si llevan sus problemas ante un juez, el precio superará, casi con toda seguridad, los 2.000 euros por cabeza. El proceso por mutuo acuerdo es tan sencillo como firmar un papel y presentarlo en el Juzgado de Familia. En estos casos, tanto el hombre como la mujer deberán acompañar la instancia en la que solicitan el divorcio de un convenio regulador, en la que las partes hacen constar su total acuerdo en cuanto a la pensión compensatoria (si la hay), el uso del domicilio conyugal, los alimentos a los hijos (si es que los hay) y la liquidación de los bienes gananciales. En caso de que la pareja tenga niños, el fiscal de menores tendrá que revisar ese convenio regulador para asegurar su protección. Una vez presentados los papeles, el juez llamará a su despacho a las partes en pocos meses y se firmará el divorcio. Lo malo es cuando una pareja no se pone de acuerdo en nada. Se empieza un proceso contencioso que, en el mejor de los casos, concluye en seis meses; y en el peor -cuando hay recurso del fallo inicial ante la Audiencia- puede alargarse hasta un año y medio. Los costes se disparan En estos casos, cada una de las partes deberá contratar un abogado -en los procesos de mutuo acuerdo la pareja acude con un mismo letrado, lo que reduce sensiblemente los costes-. Si deciden llevarlo por las malas, el hombre y la mujer, de acuerdo con sus respectivos letrados, han de presentar por separado en el Juzgado la demanda de divorcio, que deberá ir acompañada por sus respectivas pretensiones. Luego se tiene un plazo de veinte días para contestar a esas intenciones de la otra parte. Si no se ponen de acuerdo, se irá a juicio. Lo primero que hace el juez es intentar que la pareja negocie. De no conseguirlo, deberá ser él quien determine qué le corresponde a cada uno. En caso de que existan hijos, un equipo psicosocial se ocupa de entrevistarse con los menores y averiguar sus necesidades y opiniones. Custodia compartida La nueva ley del divorcio, en vigor desde el 2005, tiene muchas ventajas y algunos inconvenientes, según el abogado Jorge Vázquez, del despacho de Víctor Espinosa. Aparte de que los divorcios se multiplicaron -6.000 matrimonios gallegos se divorciaron en los primeros nueve meses del 2006, un incremento del 48,2% con respecto a todo el 2004-, en el capítulo de virtudes de la ley, el letrado destaca que ahora no hay que permanecer un año separados para poder presentar la demanda de divorcio, lo que redunda en menor tiempo y menor coste. También «ayudó el hecho de no tener que presentar una causa de la separación». Lo que debería mejorarse es la disposición de los jueces a otorgar más custodias compartidas de los hijos.