Los primeros análisis del agua de Verín los realizó el Nobel en 1906 Una estatua recuerda desde ayer la vinculación del científico con el manantial
13 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las postales antiguas de Verín atesoran cientos de imágenes de época, de las primeras décadas del pasado siglo, en la que figuran como personajes privilegiados los clientes de sus establecimientos balnearios, las poses de éstos en los bucólicos enclaves de los alrededores bajo atractivos títulos -«un rincón del parque de Cabreiroá», «pasatiempos de agüistas», «alrededores del manantial», «vista desde el manantial del Pozo do Demo» - dan cuenta del esplendor de antaño. A la entrada de uno de los lugares de referencia de Cabreiroá, el templete del manantial que ya se erguía imponente en los clichés de comienzos del siglo pasado, se pueden leer dos añejas placas de mármol con el análisis químico, izquierda, y el análisis higiénico. En este último se informa que las aguas del balneario de Cabreiroá no contienen ninguna bacteria patológica, contienen las especies habituales de las aguas del tipo alcalino y que, de las experiencias biológicas y las pruebas realizadas se desprende que «se deben calificar estas aguas entre las más puras y de excelentes condiciones higiénicas». Quien esto afirmaba, y rubricaba con su firma en 1906, era ni más ni menos que Santiago Ramón y Cajal, que además de convertirse más tarde en un científico reconocido con el premio Nobel fue «autor de los primeros análisis, consumidor y cliente de las mismas y prescriptor convencido de estas aguas», como ayer recordaba Ignacio Rivera, responsable de la empresa Cabreiroá. Doble centenario La conocida firma quiso homenajear a Santiago Ramón y Cajal con motivo del doble centenario -el de la empresa y el de los análisis de sus aguas y la declaración de éstas como de utilidad pública (ocurrió el 15 de diciembre del año 1906)-. El descubrimiento de una placa recordando el centenario de Cabreiroá por parte del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y una escultura de Ramón y Cajal, obra del escultor Manuel Buciños, fueron dos de los actos desarrollados ayer en las instalaciones de la empresa. Un siglo después de su creación, Cabreiroá envasa al año más de 55 millones de litros de agua y su estrategia de vanguardia y de apuesta por Galicia fueron destacados ayer tanto por el presidente de la Xunta de Galicia como por el responsable de la empresa ubicada en Verín.