Un estudio señala que someterse a una amniocentesis no aumenta el riesgo de malograr el embarazo

La Voz P. V. | REDACCIÓN

SOCIEDAD

27 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?n nuevo estudio realizado por un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, en Estados Unidos, ofrece una visión diferente de los riesgos asociados a la amniocentesis. De acuerdo con sus resultados, someterse a una amniocentesis no aumenta el riesgo de aborto, como publica la revista especializada Obstetrics and Gynecology . Los investigadores, dirigidos por el ginecólogo y obstetra Keith E. Eddleman, analizaron los casos de unas 35.000 mujeres embarazadas. De ellas, 31.900 no se habían sometido a la prueba y cerca de 3.100 sí la realizaron entre el cuarto y el sexto mes de embarazo. De la evolución de los embarazos se concluyó que los abortos involuntarios fueron poco frecuentes en ambos grupos, lo que sugiere que la amniocentesis en sí no aumentó el riesgo de que se malogre el nacimiento. De hecho, en las mujeres mayores de 35 años, la tasa de aborto después de la amniocentesis (1,06%) fue menor que la tasa entre las mujeres a las que no se les realizó la prueba (1,92%). Los autores concluyen que «ese estudio ofrece la mejor información contemporánea disponible sobre las tasas de pérdida de embarazos después de la amniocentesis y cuestiona la importancia de las altas tasas de estudios anteriores». Hasta el momento, los especialistas de todo el mundo consideraban como correcta la estimación, basada en estadísticas de los años setenta y ochenta, de que el riesgo de aborto espontáneo tras la amniocentesis es de un caso de cada doscientos, por lo que los ginecólogos son cautos a la hora de recomendar la prueba. Con la amniocentesis se puede detectar posibles enfermedades genéticas en el feto como el síndrome de Down o la espina bífida. La prueba requiere extraer una muestra de líquido amniótico en el que se desarrolla el feto y que contiene células expulsadas por este.