Salvad los pollos

SOCIEDAD

AMIGO ecologista que estás, presuntamente, detrás de la liberación de los visones de granja que desde que campan a sus anchas por las leiras de Galicia hacen que su bienestar sea el tuyo, pero no el de todos, amigo de los animales: ¡Libera a los pollos! Si de verdad te duele la vida que llevan algunos bichos con el fin de alimentar a las bestias, a nosotros, los humanos, tienes en las aves de granja, y concretamente en las gallinas ponedoras, a tu objetivo perfecto para dar sentido a tu existencia heroica. Dirás que las aves nos las comemos por necesidad, y los visones se sacrifican con el único y vano fin de convertirse en abrigos para señoras adineradas. Pero ¿qué necesidad hay de tratarlos tal mal, de inflarlos a pienso y antibióticos o de engañarlos sibilinamente con luz artificial para que amanezca dos o tres veces con el fin de incrementar la producción? Deja de liberar visones, que ahora gracias a ti destrozan campos y veranean en las Cíes, y concéntrate en los millones de gallinas que desde que dan el primer huevo hasta el último, no se mueven de sus jaulas, en las que no tienen espacio ni para darse la vuelta. Los veterinarios que controlan lo que comemos lo saben bien. Cada día asisten a matanzas salvajes que hacen que la de Tejas parezca un cuento para niños, y eso que se han reforzado las normas para evitar que los animales sufran más de lo necesario. Una normativa europea obligará en breve a los transportistas de animales con destino a los mataderos a dotar sus camiones con aire acondicionado y espacio para que quepan sin pisarse unos a otros. Seguro que alguna bestia opina que es una frivolidad.